Nacionales

Noticias Nacionales

El debate por dentro: así se vivió en el auditorio, con Mauricio Macri y Alberto Fernández como protagonistas

Macri se acerca a saludar tras el debate (foto Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)Recién sobre el final, cuando Mauricio Macri vinculó a Axel Kicillof con el narcotráfico, el auditorio salió de la modorra general -hubo docenas de bostezos de los invitados- y estalló en un murmullo, el único de la noche, que obligó a los moderadores a poner orden. “Me imagino que Kicillof va a hacer una narco-capacitación en las escuelas”, fue la frase elegida por el Presidente para chicanear al candidato a gobernador bonaerense del Frente de Todos y, de paso, apuntar con Alberto Fernández.“¿Más duro que esto?”, se sorprendió Daniel Scioli, ubicado a muy pocos metros del escenario, en las primeras butacas, y lanzó una carcajada en el segundo y último corte del debate, cuando se le consultó si se esperaba a un Alberto Fernández mucho más confrontativo.Daniel Scioli fue invitado por Alberto Fernández (Adrian Escandar/)Scioli se enteró en vísperas del fin de semana que el candidato del Frente de Todos lo quería sentado en primera fila para lanzar, de entrada, la primera piña. Y recordarle al Presidente que hace cuatro años había “mentido” en el debate frente al entonces candidato del Frente Para la Victoria.Es que uno de los dirigentes que se sentó en la tercera fila del Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral, y que llegó al mediodía de este domingo en el mismo vuelo que Fernández, utilizó términos pugilísticos para dar su veredicto en esta ciudad, al final del evento. Para él, debía ser Macri, que corre detrás en las encuestas, el primero en golpear. Pero fue al revés. Fue el ex jefe de Gabinete el que utilizó cada intervención para polarizar y acusar al Presidente de “mentiroso”. “Usted no sabe, presidente”, repetía. Insistente.Macri había ensayado varias opciones para el cierre. “Lo dejamos abierto”, explicó a este medio uno de los cinco colaboradores del mandatario que, en los cortes, salía disparado de su butaca para apuntalar el mensaje del mandatario. Julieta Herrero -del equipo de discurso-, Juliana Awada, Marcos Peña, Fernando de Andreis y Hernán Iglesias Illa fueron asignados para esa tarea. Jaime Durán Barba iba a estar en ese rol, pero se decidió el sábado que no sería de la partida. Tampoco su socio Santiago Nieto.Juliana Awada, Marcos Peña y Fernando De Andreis (foto Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)Apostados a la izquierda del escenario, en la primera fila de butacas, Peña asentía de a ratos con su cabeza. Un escalón más arriba se ubicaron los cinco colaboradores de Roberto Lavagna. Una más arriba, los del Frente de Todos: Juan Courel, Cecilia Todesca, Matías Kulfas, Eduardo “Wado” de Pedro y Santiago Cafiero. A unos metros, Miguel Ángel Pichetto seguía el debate con gesto adusto.Los colaboradores de Alberto Fernández (foto Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)El Gobierno disfrutó del final. “Volvió el dedito acusador, el atril, la canchereada, el kirchnerismo no cambió”, se desquitó Macri en su cierre. “Nos vamos contentos y satisfechos”, dejaron trascender, como de costumbre, desde el entorno presidencial mientras dejaban la universidad, camino al aeropuerto, para subirse al Tango 04 y volver a Buenos Aires. Solo Francisco Quintana, Hernán Lombardi y Luis Miguel Etchevehere tenían previsto dormir en Santa Fe, en el hotel Los Silos, que la Casa Rosada había reservado por sí al mandatario se le ocurría finalmente dormir en la capital provincial.Si el Gobierno buscó instalar tras el debate la “agresividad” y la “violencia” de Fernández -"algo previsible, parecía el (candidato) que tenía que juntar votos y no el que supuestamente va primero", analizó ante Infobae uno de los colaboradores que siguió el evento desde la oficina asignada a Presidencia, detrás del escenario-, desde el Frente de Todos concluyeron en el análisis contrario: resaltaron la “solidez” del ex jefe de ministros que “marcó los errores del Gobierno” y se mostraron sorprendidos con la pasividad inicial del Presidente. “No fue ofensivo, marcó lo que tenía que marcar”, subrayó Agustín Rossi en uno de los intervalos.Sí reconocieron que el gesto del candidato K, que señaló a Macri con el dedo levantado en más de una oportunidad, “estuvo de más”.Con excepción del murmullo por la alusión del jefe de Estado a la chicana de las “narco-capacitaciones” de Kicillof, el auditorio del Paraninfo universitario fue solemne. No rompió el protocolo. No hubo aplausos. Sí sorpresa por la falta de timing de Gómez Centurión y la repetición de sus promesas. Y buena recepción de Espert, que se movió con soltura. Al regreso del segundo corte, el economista y el Presidente hablaron durante escasos segundos. Macri hacía gestos de estupor.José Luis Espert se movió con soltura en el debate (foto Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)Romina del Plá, candidato a vicepresidenta de Del Caño, incluso ahogó un grito cuando el candidato de la izquierda pidió por el aborto legal: la diputada tomó con fuerza el pañuelo verde que llevaba sobre sus rodillas y lo estrujó. Como si gritara, pero sin gritar.Alberto Fernández siguió casi todo el debate sentado. Solo se paró cuando le tocó hablar. Gómez Centurión fue el único que hizo el cierre sentado. Lavagna buscó complicidad en más de una ocasión con algunos de sus invitados, que le asentían cuando hacía mención a la pobreza y ponía el foco en “el hambre”. Macri alternaba: se sentaba y se paraba en forma constante. Se estiraba. Y miraba hacia arriba en forma constante.Al final, mientras los moderadores se despedían de la transmisión, a Macri se le cayó el bolígrafo con el que anotó durante todo el evento en las hojas blancas que todos los candidatos tuvieron sobre su atril.Cuando las luces rojas de las cámaras empezaron a apagarse, los cinco postulantes menos el Presidente se agruparon para saludarse, con poca efusividad. Macri se acomodó el saco, estiró su cintura y cruzó todo el escenario para despedirse del resto.Estrechó la mano de Fernández en un gesto frío y muy breve, entre los otros cuatro candidatos. Apenas se miraron. Los fotógrafos, ya fuera del aire, gritaron “¡foto!, ¡foto!”, para sacar a los seis juntos. El ex jefe de Gabinete se dio vuelta, saludó con el brazo levantado para los flashes y se fue por el costado del escenario. Macri ya no estaba.La foto que distribuyó el Frente de TodosEn la previa también había habido un cruce gélido. La foto que distribuyó el equipo de campaña del Frente de Todos mostró a un Fernández sonriente y a un Macri con la mirada perdida.El domingo próximo vuelven a medirse. A una semana de las elecciones.

Leer más »

Nicolás del Caño utilizó la comparación entre Mauricio Macri y Alberto Fernández para marcar su agenda sobre la economía, salud y educación

Nicolas del Caño sobre relaciones internacionales cierre- #Debate2019 (Damián Rodríguez/Infobae)El candidato del Frente de Izquierda, Nicolás del Caño, durante el debate presidencial marcó su agenda a medida que realizaba un juego de comparaciones entre las gestiones de Cambiemos y el kirchnerismo. En todo momento intentó remarcar que la presidencia de Mauricio Macri, en muchos aspectos, era similar a lo que proponia el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández. Durante sus minutos, Del Caño se solidarizó con el pueblo de Ecuador, al pedir un minuto de silencio “en homenaje a los trabajadores y campesinos reprimidos”, se manifestó a favor de la legalización del aborto y criticó a las anteriores gestiones presidenciales por sus políticas en materia económica.El diputado nacional y candidato a presidente por el FIT Unidad comenzó su participación en el primer debate presidencial 2019 haciendo un repaso de su historia personal vinculada a la política: “Me crié en una familia trabajadora y desde muy pibe vi sufrir a mis viejos con la hiperinflación de los 80. En los 90, en mi adolescencia, sufrimos la gran desocupación con Ménem, después vino la catástrofe de De la Rua, y ahora Macri, que nos deja este desastre. Se fugaron casi un PBI, nos dejan una deuda ilegítima, ilegal e impagable, salarios y jubilaciones por el piso, nos dejan una situación terrible". En estos primeros segundos, sin embargo, no nombró al kircnherismo en su crónica.Relaciones InternacionalesEn el módulo sobre Relaciones Internacionales, se refirió a la situación que vive Ecuador, manifestando que “con su levantamiento contra el gobierno de Lenín Moreno, el pueblo de Ecuador está dando un ejemplo de dignidad y de lucha”. Minutos más adelante, pidió un minuto de silencio: “Quiero utilizar este tiempo y quiero que corra el reloj para hacerle un homenaje a los trabajadores, a los campesinos indígenas del Ecuador que han muerto producto de la represión del FMI”. Durante 13 segundos reinó el silencio en la Universidad Nacional del Litoral.Aseguró que en Ecuador “la desigualdad entre ricos y pobres es cada vez más brutal, y de ese lugar es de donde salen los Trump, los Bolsonaro”. “Esta situación nos demuestra que es imposible estar del lado de las mayorías y aplicar las políticas del Fondo Monetario Internacional”, criticó.El candidato del Frente de Izquierda, Del Caño, también hizo mención a su postura respecto a la situación en Venezuela, y aseveró: “Nunca apoyamos el autoritarismo del gobierno de Maduro, pero hay una hipocresía enorme porque Mauricio Macri es un lamebotas que apoya la intervención extranjera de Estados Unidos”. No obstante, también cargó contra Sergio Massa, quien -según dijo- también apoyó ese camino.Del Caño uso su tiempo para hacer un minuto de silencio por Ecuador - #Debate2019 (Infobae)EconomíaCon respecto a la economía en la Argentina, Del Caño planteó en línea con Alberto Fernández que “Mauricio Macri llegó prometiendo pobreza cero pero se va con 4 millones de personas más que han caído en la pobreza”.A su vez aseguró que el Presidente no hizo “este desastre solo” y subrayó que hubo diputados y gobernadores que hoy integran el Frente de Todos que votaron a favor de la reforma previsional que impulsó el gobierno. Dijo que como contrapartida de los “nuevos 4 millones de nuevos pobres” hubo “ganadores” con el modelo de Cambiemos, y mencionó a “los grandes bancos” y las empresas de luz, gas y petroleras.Para el referente de la izquierda, la fuga de capitales “es uno de los principales problemas del país”, y propuso “una Banca estatal gestionada por sus trabajadores”, al expresarse sobre la temática Economía y Finanzas. Del Caño preguntó a los restantes candidatos de la oposición “cómo van a resolver los problemas de la fuga de capitales” que además dijo que este fenómeno “trae devaluaciones y golpes de mercado”.También aseveró que “sería importante que se diga si estarían dispuestos a aprobar la ley que presentamos el año pasado para retrotraer las tarifas a noviembre de 2017 o si van a avalar el tarifazo de Macri”.Del Caño criticó a Macri y a Alberto Fernández por los resultados de sus políticas en materia económica (Infobae)Derechos Humanos, Diversidad y GéneroDel Caño una vez más mostró su acompañamiento y apoyo a la lucha en contra de la violencia que sufren las mujeres: “Quiero saludar el Encuentro Plurinacional de mujeres y disidencias que se está realizando en La Plata en este mismo momento y a las millones de mujeres que en las calles de todo el país y en el mundo pararon al grito de Ni Una Menos”.Afirmó que las listas del FIT “con Myriam Bregman y Romina del Plá a la cabeza son cien por ciento a favor del aborto legal”. Y agregó: "Estoy convencido que las mujeres volverán a las calles y está vez “será ley”.A su vez aseguró que para la Izquierda, “Iglesia y Estado tienen que ser asuntos separados", aseverando que “hoy por responsabilidad de las cúpulas de las iglesias se impide la aplicación de la ESI. Para nosotros debe implementarse en todas las escuelas”Con respecto a la desigualdad que afecta a las mujeres, advirtió: “En la crisis que estamos viviendo las mujeres son las que más sufren la desocupación y los aumentos de precios. Por eso la deuda es con las mujeres. No con los grandes empresarios y el FMI”.Sobre el tema de los jubilados, el candidato de la Izquierda preguntó a sus pares de la oposición “si estarían de acuerdo en derogar todas las leyes y decretos que afectaron el nivel de vida de los jubilados”.(@NicolasdelCano)Educación y Salud:“Sobre educación a mí me parece que esta claro que Mauricio Macri es un enemigo de la educación pública, María Eugenia Vidal llegó a organizar a los padres para que se opongan a los docentes que reclamaban por una mejora salarial”, espetó Del Caño cuando le tocó exponer sobre este tópico.El candidato del FIT afirmó que “da muchísima bronca porque más del 53% de nuestras niñas y niños van con hambre a la escuela. En los colegios no hay gas, entonces ¿de qué nos esta hablando cuando trae todas estas estadísticas contra la educación”. Del Caño dijo que para el FIT “es el Estado nacional el que debe garantizar los salarios de los trabajadores de la educación”.Agregó que “el Frente de Izquierda plantea que eso que hizo Ménem que fue trasladar las escuelas a las provincias sin presupuesto se tiene que acabar, el Estado se tiene que hacer cargo, o seguimos pagando esa fraudulenta deuda externa o garantizamos los salarios de las trabajadoras y los trabajadores la educación y la salud”.Con respecto al bloque de salud, cargó contra el macrismo: “sabemos que al Gobierno no le interesa la salud pública, es mas, muchos gobiernos han bastardeado a las enfermeras, a los medicos, a todos los trabajadores de los hospitales públicos que son quienes los sostienen mientras vemos a magnates como Roemers que son de las principales familias millonarias de la Argentina, se tiene que terminar la salud-negocio, la salud debe ser un derecho social”.(@NicolasdelCano)Por ultimo, Del Caño aprovechó sus minutos de cierre para dirigirse al electorado más joven: “Quiero dirigirme especialmente a la juventud. A esos millones que tienen empleos precarios, que no tienen derecho a casi nada. A los que ven peligrar su sueño de estudiar. Luchamos no sólo para cambiar este terrible presente sino para haya un futuro que merezca ser vivido”.Seguí leyendo:Debate presidencial 2019: Macri vinculó a Alberto Fernández con el pasado del kirchnerismo y el candidato del Frente de Todos lo acusó de mentirosoDebate presidencial 2019: Alberto Fernández polarizó con Mauricio Macri en cada intervención y lo acusó de mentir, en línea con su equipo en redes¿Quien ganó el debate presidencial?Lenguaje no verbal y discurso en el debate presidencial: el significado detrás de los gestos y las palabras de los candidatos

Leer más »

Luego del debate, Mauricio Macri y Alberto Fernández continuarán con la agenda de campaña de cara al 27 de octubre

(Adrián Escandar)Mauricio Macri y Alberto Fernández fueron los principales protagonistas del debate presidencial que se llevó a cabo en la Universidad Nacional del Litoral, en Santa Fe, en el que mantuvieron fuertes cruces y acusaciones. El candidato del Frente de Todos cuestionó el plan económico del gobierno y calificó al Presidente de “mentiroso”; por su parte, el mandatario replicó con las relaciones políticas y comerciales entre Venezuela y el Kirchnerismo. Tras haber participado del encuentro, ambos dirigentes continuarán con su agenda de campaña. Macri viajará a Entre Ríos, mientras que Fernández mantendrá un encuentro con Omar Perotti y María Eugenia Bielsa en Rosario.Este lunes el Presidente encabezará en la ciudad enterriana de Paraná, una nueva marcha del “Sí, se puede”. Envalentonado con el apoyo que recibió de miles de personas en las distintas ciudades que visitó, Macri continuará con la gira por todo el país en el marco de su campaña electoral por la reelección.Desde las 17 en la zona del parque y costanera de Paraná, el jefe de Estado brindará el acto en el monumento a Justo José de Urquiza. “Vamos Entre Ríos!!! Nos vemos ahí”, publicó días atrás en sus redes sociales. Con la de este lunes, será la tercera vez que Macri visite Entre Ríos en las últimas semanas, tras su paso por las ciudades de Basavilbaso, Concepción de Uruguay y La Paz el jueves 3 de octubre, las dos últimas con la marcha del “Sí, se puede”.Por su parte, el candidato del Frente de Todos se trasladará en auto a Rosario para participar del Foro de Ciudades; Hábitat, Federalismo e Identidad, un encuentro organizado por María Eugenia Bielsa y la Federación Argentina de Municipios que preside la intendenta de La Matanza y candidata a vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires, Verónica Magario. El foro se desarrollará desde las 14 en el Complejo Metropolitano del shopping Alto Rosario, en Junín 501, zona norte de la ciudad santafesina.Bielsa recibirá nuevamente el apoyo de Fernández a dos semanas de las elecciones. Tras ser derrotada en las primarias del peronismo de Santa Fe, su nombre suena con fuerza para conducir un futuro Ministerio de Vivienda si se confirma el triunfo del kirchnerismo. El propio referente del Frente de Todos será el encargado de cerrar el encuentro, acompañado por el gobernador electo Omar Perotti y Verónica Magario. La agenda de los principales candidatos continúa de cara al 27 de octubre tras haber participado del debate presidencial durante la noche del domingo, donde uno de los cruces más fuertes que mantuvieron fue en el bloque de Educación. “Me imagino que (Axel) Kicillof va a poner una narco-capacitación en las escuelas”, declaró Macri con ironía en referencia a las declaraciones del candidato a gobernador, quien aseguró la semana pasada que muchas personas comenzaron a dedicarse a la venta de drogas por la situación económica. “Yo pensé que íbamos a hablar en serio pero lamentablemente el Presidente sigue mintiendo y diciendo disparates”, replicó Fernández. Los próximos días continuarán con reuniones y visitas de campaña para luego volverse a ver las caras el próximo domingo en una nueva edición del debate de candidatos.Seguí leyendo:Mauricio Macri enfatizó los logros de su gestión y buscó diluir la crisis económica en los fracasos históricosDebate presidencial 2019: Alberto Fernández polarizó con Mauricio Macri en cada intervención y lo acusó de mentir, en línea con su equipo en redes

Leer más »

Cómo le fue a Del Caño, Lavagna. Fernández y Macri cuando se chequearon los datos que dieron en el debate presidencial

Nicolás del Caño maneja información equivocada respecto a la economía nacional (Damián Rodríguez/Infobae)Nicolás del Caño, candidato del Frente de Izquierda, aseguró que en la gestión de Cambiemos "se fugaron casi un Producto Bruto Interno (PBI). La ONG Chequeado analizó la información del líder de la izquierda, y comprobó que era “falsa”.Roberto Lavagna manej{o información fidedigna sobre la histórica recesión de la Argentina (Infobae)Roberto Lavagna. candidato a presidente de Consenso Federal, cerró su participación en el segmento económico convocando a una acuerdo político entre todos los protagonistas de la actualidad nacional. En ese contexto, Lavagna afirmó que la Argentina “lleva ocho años de estancamiento absoluto”. Chequeado comprobó la información de Lavagna y concluyó que era !verdadera".A su turno, Fernández cuestionó a Macri por su manejo del endeudamiento externo. El candidato de la oposición sostuvo que “cuando (Macri) llegó al gobierno la deuda estaba en el 38 por ciento del producto, hoy es del 100 por ciento”. Chequeado analizó esa declaración y comprobó que la afirmación de Fernández fue “exagerada”.Alberto Fernández cuestionó el manejo de la deuda externa de Mauricio Macri (Infobae)Macri defendió su política económica y aseguró que “en nuestro gobierno la deuda creció el 26 por ciento del PBI; en el gobierno kirchnerista creció el 36 por ciento del PBI”. Chequeado comprobó la frase presidencial y determinó que era “falsa”.Mauricio Macri defendió su estrategia respecto a la deuda externa y cuestionó al kirchnerismo (Bruno Rattazzi/Infobae)Seguí leyendo:Macri vinculó a Alberto Fernández con el pasado del kirchnerismo y el candidato del Frente de Todos lo acusó de mentirosoMauricio Macri enfatizó los logros de su gestión y buscó diluir la crisis económica en los fracasos históricosAlberto Fernández polarizó con Macri en cada intervención y lo acusó de mentir, en línea con su equipo en redesDatos publicados en www..chequeado. com/chequeoenvivo

Leer más »

El debate no bajó la incertidumbre: los dólares para sacar divisas del país aumentaron casi 10% en octubre y seguirán en alza

El primer debate en Santa Fé tuvo un capítulo especial para la Economía (Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)Si no hubiera existido el debate, en particular el segmento dedicado a la economía, el resultado sería el mismo: los inversores no cambiarán su tendencia a cubrirse en dólares porque no recibieron ninguna señal firme sobre el futuro. Todo está como era antes.Demás está decir, que el viernes la suba de los dólares alternativos, adelantaban que no esperaban datos que hicieran cambiar su parecer.El tema más esperado, qué va a suceder con la deuda ni siquiera fue rozado (salvo José Luis Espert que lo mencionó al pasar) por los candidatos.Por eso el viernes, si bien los ojos de los inversores estuvieron puestos en el “boom” de los bonos en dólares de largo plazo, la ocasional suba de algunos títulos de más corto plazo y las acciones, se reforzó la tendencia al alza de los dólares que se usa para sacar divisas del país que resurgieron por los controles en el Mercado Único y Libre de cambios (MULC) como se denomina a la plaza oficial. Por supuesto, la política cambiaria fue la otra gran ausente del encuentro de los candidatos presidenciales. El martes todo volverá a la normalidad. No hay estímulos para que cambie la tendencia. Seguirán faltando dólares oficiales de libre disponibilidad y aumentará la demanda del contado con liquidación, una operación que surge de la triangulación de dólares, pesos y bonos en dólares que están en cuentas del exterior. Este dólar el viernes cerró a $68,65 y en 11 días del mes acumuló un alza de 9,3%. El martes parece que continuará con ese derrotero.Lo mismo sucede con el dólar Bolsa, que es la operación donde se compran con dólar billete, en la plaza local, bonos en dólares que luego se venden en pesos. Al final de la operación el vendedor obtiene un dólar de $66,53. Con este peso, el dólar Bolsa o MEP, avanzó 9% en la primera parte de octubre.Las limitaciones del Banco Central que obligan a tener cinco días depositados los dólares que se compran en el mercado libre (MULC), la semana pasada favoreció a los que hicieron esta operación porque en ese lapso por la evolución de los bonos que bajaron y luego volvieron a subir, hicieron importantes diferencias.Como se ve, en la primera parte del mes las ganancias por estos negocios duplican a las del plazo fijo en un mes.El martes todo volverá a la normalidad. No hay estímulos para que cambie la tendencia. Seguirán faltando dólares oficiales de libre disponibilidad y aumentará la demanda del contado con liquidación, una operación que surge de la triangulación de dólares, pesos y bonos en dólares que están en cuentas del exteriorEn cambio, los dólares del mercado libre en bancos y casas de cambio y el mayorista, con escasas negociaciones y una ardua intervención del Banco Central y bancos oficiales, en lo que va de octubre subieron menos de 1,5%.Por supuesto, el mercado oficial es inexistente. Tiene significación para los ahorristas que pueden comprar hasta 10 mil dólares mensuales. Pero para el gran inversor o el inversor institucional, este mercado no es la solución a sus problemas. Por eso acuden al contado con liquidación que es donde obtienen en el momento los dólares que necesitan para girar al exterior ya sea para importar, cancelar deudas o fugarlos. Por eso no les importa pagar 17% más.Pero otros datos pueden esclarecer como se está reacomodando el mercado, con más tranquilidad de la esperada ante la proximidad de las elecciones.El miércoles pasado, la caída de depósitos en dólares fue de 84 millones y en el mes acumula una baja de USD 356 millones. En otras palabras, en octubre, los depósitos en las entidades bajaron 1,66%.Las reservas en el mes acumulan un retroceso de USD 1.984 millones y están en 47.844 millones. Queda claro que no se puede culpar a los ahorristas que retiran su dinero de los bancos de esta caída, pero si a las intervenciones oficiales para evitar que el dólar oficial suba y a que no puede refinanciar las obligaciones con el exterior.Hay que reconocer que el marco exterior no ayudó. El dólar estuvo muy fuerte a lo largo del mes. Cedió el viernes en el mundo, pero en octubre todas las monedas estuvieron por debajo del dólar.Guido Sandleris, presidente del Banco Central (Franco Fafasuli) (Franco Fafasuli/)En pesos los depósitos en plazo fijo también parecen mermar su caída. Subieron, según las cifras del Banco Central al miércoles de la semana pasada, $ 5 mil millones (+0,42%) en el mes. Pero en términos reales, es un retroceso porque la suba es menor que la tasa de interés que paga la entidad.El costo de evitar una caída brusca del dólar, va a ser la inflación, aunque Guido Sandleris la vea en retroceso en octubre. Todo el mercado ajusta sus precios por el dólar “contado con liqui”, como se lo llama en la jerga y ese dólar no parece tener intenciones de bajar en el próximo tiempo.Seguí leyendo:Debate económico: pocas referencias a dólar e inflación, foco en la deuda y algunas chicanasLos cruces mas fuertes entre Macri y Alberto Fernández

Leer más »

¿Es verdad que el presupuesto de Educación cayó 40%, el de Ciencia 43% y el de Salud 27% durante el gobierno de Cambiemos, como dijo Alberto Fernández en el debate?

(Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)“Pensé que íbamos a hablar en serio pero el Presidente sigue mintiendo y diciendo disparates. No lo sabe pero el presupuesto educativo cayó desde el 2015 hasta hoy un 40%. En ciencia y tecnología cayó un 43%. Si tanto ve ahí el futuro Presidente apueste un poco más. Sólo lo dice, no lo hace”, dijo ayer Alberto Fernández, el candidato del Frente de Todos en el debate presidencial que se realizó en Santa Fe.“Ay presidente, ay presidente, los abuelos no tienen celulares, no pueden pagarlo. Si le preocupa la salud le cuento que el 23% del presupuesto de la salud cayó”, se mostró indignado Fernández. “Para los usureros todo, para la salud de la gente nada”, criticó hacia el final del debate.Desde los equipos técnicos del Fernández le explicaron a Infobae que para la comparación se usaron datos de 2015 correspondientes a la cuenta de inversión presupuestaria, mientras que para 2019 se tomó la información del proyecto de Presupuesto 2020. “Es el gasto por finalidad de función de la Administración Pública Nacional, deflactado por el IPC (el índice de precios al consumidor del Indec). Estimado para 2019 una inflación de 53%”, detallaronAsí, los datos que redondeó Fernández mostrarían caídas de 27,51% para Salud; 39,92% para Educación; y 43,46% para Ciencia y Tecnología. Los gastos de deuda, en tanto, crecieron en el período un 69,76 por ciento.Qué dicen los datos del Ministerio de HaciendaSegún las estadísticas oficiales de ejecución presupuestaria a 2015, procesadas por la ASAP (Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública), y lo previsto a ejecutar en 2019, según las pautas del Presupuesto 2020, el gasto a cargo de las carteras de Educación y Ciencia y Tecnología (estaban separadas hace 4 años) pasó de $79.220,8 millones (5,5% del gasto total) a $229.326,2 millones (5,2% del gasto total); subió en valores nominales 189,5%, pero ajustado por una tasa de inflación acumulada que se prevé a fin de diciembre próximo en 300%, implicó una baja real de 27,6%. Significaría casi 12 puntos porcentuales menos que lo afirmado por el candidato a presidente por el Frente de Todos.Los candidatos se saludaron al final del primer debate (Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)Mientras que el Presupuesto para Salud y Desarrollo Social que ahora aparecen unidos pasó de $116.595,8 millones (8,1% del total), se elevaría a 2.131.286,1 millones (48,2% del total), se multiplicaría por 18, por efecto de la ampliación de la Asignación Universal por Hijo a los niños de padres monotributistas y autónomos, principalmente, subiría 357% en términos reales.Cabe destacar que si bien los adultos mayores destinan un alto porcentaje de su presupuesto mensual a la compra de medicamentos y gastos de la salud, en general están altamente bonificados, al punto que la Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares del Indec para el período noviembre 2016 a 2017 lo estimó en 9,5% para los hogares con un adulto mayor a 65 años, y sube a 14,2% en los casos con 2 o más adultos mayores en el grupo familiar.Pensé que íbamos a hablar en serio pero el Presidente sigue mintiendo y diciendo disparates. No lo sabe pero el presupuesto educativo cayó desde el 2015 hasta hoy un 40%. En ciencia y tecnología cayó un 43%. Si tanto ve ahí el futuro Presidente apueste un poco más. Sólo lo dice, no lo hace (Fernández)En tanto, el pago de intereses de la deuda pública se incrementó 68% en términos reales, en línea con lo dicho por Fernández, pero el candidato no dijo que en 2015 el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner no había podido salir del default, fenómeno que le impidió pagar todos los compromisos financieros, para evitar el embargo de los fondos por parte de la justicia de los EEUU, a cargo entonces del juez Thomas Griesa.De todas formas, conviene tener en cuenta que la interpretación de los números de los presupuestos comparados en un período de 4 años puede dar lugar a varias interpretaciones, sobre todo en contextos inflacionarios tan fuertes; porque no todos los rubros están atados a la variación del promedio de precios de la economía, sino también al tipo de cambio, y las necesidades sociales que provoca una coyuntura recesiva.Y si bien los proyectos de presupuesto de gastos y recursos son presentados por el Poder Ejecutivo, no se debe soslayar el fenómeno que es el cuerpo legislativo el que lo debate y aprueba, y que en los últimos 4 años ha tenido mayoría de legisladores alineados con la principal fuerza de oposición del Gobierno.Seguí leyendo:Debate económico: pocas referencias a dólar e inflación, foco en la deuda y algunas chicanasLos cruces más fuertes entre Macri y Alberto FernándezMauricio Macri y Alberto Fernández se saludaron con frialdad en el final

Leer más »

La máscara de Alberto

Alberto Fernández (Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)A pesar de lo inadecuado del formato, que favorece los monólogos dirigidos al propio silo comunicacional, y a diferencia de lo visto en ocasión debate por la Ciudad de Buenos Aires, el primer tiempo del debate presidencial sí fue un debate. Si se disminuyera el tiempo destinado a la interminable rotación de periodistas y sus correlativas presentaciones y despedidas, y se dedicaran esos minutos a cerrar cada tema con tres rondas de 30 segundos por candidato, el debate sería más debate y menos tiempo muerto. Debería también existir un mecanismo (un tercer debate reducido, por ejemplo), que sin dejar de darle participación a todos los candidatos priorice a aquellos que tengan una chance real de acceso a la Presidencia. Dicho esto, la cosa transcurrió por carriles previsibles; con los cuatro candidatos testimoniales tratando de demostrar que los dos con chances reales eran lo mismo y de hablarle al propio electorado. Lavagna, el más desdibujado, centrándose en la economía; Del Caño, insistiendo en la situación social; Espert, con su decálogo de propuestas liberales, y Gómez Centurión reduciendo su entero programa de gobierno a la cuestión del aborto. Tampoco Macri se apartó del decálogo PRO para estos casos: evitar la confrontación y concentrarse en el propio mensaje. Lo sorprendente, aunque no tanto, fue la actitud de quien desde las PASO ha intentado, con una pequeña ayudita de sus amigos, instalarse como el inevitable presidente de los argentinos y considerar al período eleccionario en curso como una simple “transición” entre mandatos. Cualquiera habría esperado que quien intenta camuflarse bajo el disfraz de la conciliación y cree que el resultado de las PASO es inmodificable adoptara el manual de estilo de los que van ganando: bajo perfil, moderación, tono amable y propuestas. Nada de esto tuvo Fernández en su aparición, sino todo lo contrario. Fernández no adoptó el perfil de un candidato que se sabe ganador sino el de un opositor que intenta recuperar terreno porque se sabe en dificultades. O no está tan seguro de ganar como dice o no puede ocultar su verdadero temperamento; no ya el de la publicidad de “Cristina dice que soy un conciliador. Es cierto”, sino el de quien agredió a un ciudadano borracho, lo golpeó y lo tiró al piso, lo pateó en el piso y luego declaró ante el juez que él había sido el agredido. ¿Hay algo de sorprendente en todo esto? No para quienes recordamos quién ha sido Alberto: un autoritario que aún en los tiempos de bonanza del kirchnerismo se dedicó, desde la Jefatura de Gabinete, a apretar periodistas, perseguir opositores, alentar la guerra contra el campo e intervenir el INDEC, convirtiendo a la mentira en una política de estado. Lo que sorprende es otra cosa: el grado inconmensurable de la desmemoria argentina que le permite hoy presentarse como el candidato de la verdad al mismo tiempo que vuelve a la carga con estadísticas truchas. “Pasaron siete semestres y no entró un centavo de inversiones extranjeras”, dice Alberto mientras basa todas las esperanzas de sustentabilidad de su eventual gobierno en el fruto de esas inversiones: Vaca Muerta. “[La deuda] era el 38% del producto bruto y ahora es el 100%”, miente de nuevo (era del 53% y es del 80%, incremento debido al pago de las deudas dejadas por el kirchnerismo y el financiamiento de un déficit fiscal que en 2015 era del 7%). Alberto miente hasta cuando no lo necesita. Para dejar en evidencia uno de los fracasos de Cambiemos le bastaría decir la verdad y señalar que la pobreza subió cinco puntos porcentuales (para una población de 44 millones, unos 2.200.000 nuevos pobres). Pero no puede con su genio: “Hay cinco millones de nuevos pobres”, miente, trayendo a nuestra memoria el inmortal “menos pobres que en Alemania” y el 30.4% de pobres que dejaron después de 12 años de mayorías parlamentarias y soja por los cielos. Peor aún me parece esa actitud de quien nunca ha gobernado, legítima en Espert, Del Caño y Gómez Centurión pero escandalosa para el kirchnerismo y el peronismo, que han gobernado catorce años e impedido gobernar los cuatro siguientes. Esa actitud de quien parece aterrizado ayer en un plato volador y, con el dedito levantado, exige cuentas a la actual administración por no haber solucionado los problemas que ellos mismos dejaron. “No voy a permitir que la apertura se lleve puesta a las industrias y al trabajo argentino”, dice quien fue funcionario menemista, candidato cavallista y entre 2003 y 2008 fue parte de un gobierno que triplicó las importaciones. La actitud de quien se queja de la inflación cuando asumió la Jefatura de Gabinete en 2003 con 3.7% anual y la dejó en 2008 en el 25%, sextuplicándola mientras la soja volaba arriba de los 600 dólares y la tasa del dólar era cero. “El Presidente está preparando la ruptura de relaciones para poder intervenir. Que ningún soldado argentino termine en tierra venezolana", afirma sin pruebas, corriendo así en apoyo del régimen chavista mientras al mismo tiempo se queja de que el Gobierno lo identifique con Venezuela. Por estos ejes transitó lo sustancial del debate. Propuestas de un gobierno que fue exitoso en todo menos en un punto de altísima sensibilidad: la economía de corto plazo, el bolsillo, la heladera. Chicanas y ausencia de propuestas, del otro lado, el de los que gobernaron más que nadie y nunca se hicieron cargo de nada. Y una máscara de moderación, de diálogo y de prudencia construida durante meses que se fue cayendo a medida que pasaban los minutos: la máscara de Alberto. Dirán que hay mucho de sesgo personal en lo que vi, y no lo niego. Aún peor: es más fuerte todavía la antipatía instintiva que me genera un cínico como Alberto, un personaje al que ningún argentino le compraría un auto usado pero al que millones parecen creer razonable confiarle el destino del país. “Ya todos saben lo que pienso”, dice Alberto, pero nadie sabe si se refiere a lo que pensaba cuando decía que Cristina era una corrupta y una encubridora de atentados terroristas o al Alberto de ahora, que la llama “mi amiga” y acepta ser el mascarón de proa de su intento de retorno al poder.Lo que nos lleva a la gran ausente, Cristina, el personaje central de todo este drama que no fue nunca (salvo error u omisión) mencionada en el debate. Cristina Fernández, la que no tendrá intervención en la formación del gabinete según Fernández pero decidió todos los cargos electivos del Frente de Todos, comenzando por el de Fernández, candidato a presidente. Cristina cuadrazo, la oradora sin par a la que no le dio el cuero para que hubiera también debate entre los vicepresidentes. Cristina la escondida, la innombrable, el factor oculto de una ecuación de poder incapaz de elaborar un plan, un programa que vaya más allá de “plata en los bolsillos, encender la economía y poner de pie a la Argentina”. Cristina, la máscara que oculta otra máscara, la de Alberto. El eterno retorno del “Fulano al gobierno, Mengano al poder” argento. Cuántos recuerdos… Cuánto sufrimiento. El autor es diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires (Cambiemos)

Leer más »

Mauricio Macri y Alberto Fernández ocuparon el centro del primer debate pero hasta la pelea fue muy guionada

Las exposiciones de los candidatos fueron limitadas por el formato del debateHubo algunos cruces fuertes pero en rigor escaso debate, entendido como discusión y contrapunto de ideas: fueron algunos chispazos y muchas exposiciones en modo “aviso” de campaña. Cada uno se ajustó al libreto propio. Mauricio Macri y Alberto Fernández lograron mantenerse en el centro, como ejes en todo sentido: gobierno que reconoce errores –algunos- y renueva sus promesas, y oposición dura que promete revertir la crisis. Roberto Lavagna quedó en segundo plano, jugando al papel de moderado y solvente. José Luis Espert y Nicolás Del Caño por derecha e izquierda fueron los más disruptivos. Y Juan José Gómez Centurión estuvo fuera de foco, incluso en el manejo de los tiempos.La primera entrega de las presentaciones de los candidatos a presidente, en el Paraninfo de la Universidad del Litoral, dio tal vez algo más de lo que podía esperarse y, de manera previsible, quedó limitada al formato y reglas del encuentro avaladas por los propios protagonistas. Exposiciones con escaso margen alguno para la polémica. Todo, hasta la dureza de algunos y el tono de otros, pareció guionado o “coacheado”.Macri y Alberto Fernández mantuvieron el centro de la escenaEse marco tan estructurado no impidió, con todo, que cada candidato expusiera su estrategia, el hilván televisivo. Al contrario, lo hizo más visible.Ese mismo esquema generó para los seis candidatos un mismo problema o al menos una misma solución. Expusieron sobre cuatro ejes (Relaciones internacionales, Economía, Derechos Humanos y diversidad de género, y Educación y salud). Eso mismo los mostró pendientes de los títulos, en dos sentidos: temático, para dar lineamientos generales, y mediáticos, para lograr alguna frase con repercusión.La cuestión de fondo, el interrogante, es si alguno o varios de ellos lograron hablarle a algo más que su público. Cada equipo de campaña tendrá su respuesta, pero parece difícil que se hayan roto posiciones previas de manera significativa.Macri y Alberto Fernández, se ha dicho, ocuparon y mantuvieron el centro de la escena. El Presidente logró a su manera aguantar la peor parte del juego –empezando por la economía- y respiró en los pocos tramos en que el fuego de cinco opositores debió dejar lugar a la diferenciación entre ellos mismos. El candidato más votado en las PASO ocupó precisamente el lugar de principal referente opositor, que quedó a tiro de piedra de la Casa Rosada. Fue por momentos más que duro, agresivo. Macri devolvió algunos golpes y en un caso, desbarrancó con una chicana sobre Axel Kicillof y el narcotráfico.Espert criticó al Gobierno, al kirchnerismo y también a empresarios “prebendarios”, políticos tradicionales y sindicalistas. Macri buscó defender su gestión más en términos de lineamiento y de base “necesaria” para el crecimiento, que en números. Las cifras, especialmente en la economía, no le juegan a favor precisamente. De todos modos, como viene haciendo en su seguidilla de marchas pero con menos énfasis y más cuidado, ensayó una especie de autocrítica, limitada, sobre los malos cálculos iniciales y los errores, a diferencia de lo que promete para una nueva etapa si los votos acompañan. Fue algo así como afirmar que el ajuste fue necesario y que ahora vendría la compensación. El ajuste o el muy difícil capítulo económico que asoma estuvo virtualmente ausente, salvo en el caso de Espert y de manera breve.Alberto Fernández pareció especialmente atento a no perder el lugar de principal opositor. Es curioso, porque eso es lo que ya exhibió en las primarias. Sin embargo, en casi todos los tramos arrancó cargando con mucha dureza contra Macri, antes que exponiendo sus propuestas. Puede que haya sido también un recurso para evitar que los otros competidores –Lavagna y más aún, Espert y Del Caño- lo colocaran como pieza de la crisis, es decir, como expresión de la suma de herencias: antes kirchnerista, después macrista.Por eso, y también por razones personales que mezclan recelos, enojos y hasta desprecios, los cruces entre Macri y Fernández fueron los principales condimentos de un debate acotado. Macri habló del “cancherismo” de su adversario y lo vinculó con el estilo prepotente de Cristina Fernández de Kirchner. Fernández trató al presidente de mentiroso y dañino. Y de entrada, reivindicó a Daniel Scioli por al debate de 2015. Del Caño cargó contra Macri y también contra Fernández (Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)Sin embargo, en temas engorrosos, los dos prefirieron evitar definiciones de fondo. Un par de ejemplos. Alberto Fernández eludió una condena clara del régimen de Venezuela y sobre la despenalización del aborto, sólo dijo que “hay que tender a la legalización”. Tampoco fue preciso en las críticas al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. En este tema y en un par de puntos más, envió alguna señal a Lavagna, a quien desearía sumar en Economía si corona su proyecto presidencial.También Macri esquivó temas complicados. No hizo referencia alguna al proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, cuyo debate allanó el año pasado. Jugó algunas cifras de gestión, en materia de deuda y salud, como respuesta a algunos cuestionamientos, aunque no entró de lleno en materias específicas de la economía o en cuestiones urticantes como el sistema de investigación.Lejos del centro de discusiones, con perfil demasiado medido, quedó Lavagna. Es posible que haya querido resaltar su perfil moderado. Criticó con dureza la gestión macrista y también cuestionó el último tramo de gestión kirchnerista, es decir, el segundo mandato de CFK. Le costó, sin embargo, ahondar y afirmarse como tercera opción.En cambio, más sueltos –también, más relegados en la carrera y en los números de las primarias- Espert y Del Caño lograron incomodar por momentos a los competidores. Espert criticó al Gobierno, al kirchnerismo y también a empresarios “prebendarios”, políticos tradicionales y sindicalistas. Del Caño planteó un tema que el resto ni rozó –la situación de Ecuador-, cargó contra Macri y también contra Fernández y no olvidó reiterar que “el capitalismo no va más”.La primera entrega de las presentaciones de los candidatos a presidente, en el Paraninfo de la Universidad del Litoral. (Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)Lejos quedó Gómez Centurión. Tuvo problemas en casi todos los segmentos para ajustarse a los tiempos pautados. Y sólo pareció desafiante para el resto cuando expuso su rechazo frontal a la legalización del aborto.La próxima cita será en la Facultad de Derecho de la UBA. Serán otros temas (Seguridad, Empleo, Federalismo y Calidad Institucional, y Desarrollo Social) y otros moderadores. En cambio, se mantendrá el formato. Habrá que ver si los candidatos logran un resultado más sustancial.Seguí leyendo:Debate presidencial 2019: Macri vinculó a Alberto Fernández con el pasado del kirchnerismo y el candidato del Frente de Todos lo acusó de mentirosoLenguaje no verbal y discurso en el debate presidencial: el significado detrás de los gestos y las palabras de los candidatos

Leer más »

Entre el hambre y el dedo acusador

Alberto Fernández y Mauricio Macri (Adrián Escandar)Para que la palabra política no se convierta en una lengua muerta, la palabra del político tiene que ser veraz. El primer debate por ley de la Argentina ha puesto en tensión una vez más el problema de la verdad y la posverdad. Es que la palabra política sin credibilidad es poca cosa. Tal vez por eso haya sido parte de la estrategia del candidato del Frente de Todos contar con Scioli como invitado “sorpresa” en el debate. Scioli es un símbolo de la naturaleza falseada de la palabra de quien fuera en 2015 su contrincante. Siguiendo esta dirección, Fernández abrió su presentación con un fuerte cross a la mandíbula: “Hace cuatro años hubo otro debate. En ese debate alguien mintió mucho y otro dijo la verdad. El que mintió es el presidente que hoy quiere volver a ser presidente y el que dijo la verdad hoy está sentado en primera fila. Yo vengo a decirles la verdad”. El formato no favoreció el intercambio, pero el Presidente dejó pasar que se lo tilde de mentiroso. Aplomado y sin el apremio de tener que dar explicaciones sobre su gestión ni a las acusaciones de los otros adversarios, avanzó con su libreto, se ciñó al mandato de no confrontar y presentó su propuesta para un país imaginario. La palabra autista y sin anclaje con la realidad es posible por el propio formato que asumió el debate. Un debate que desnaturaliza el intercambio de ideas y la confrontación de posiciones favorece la posverdad. Macri esta vez omitió mencionar a CFK, el acuerdo con Irán o a Nisman, todos elementos que fueron centrales para su triunfo en 2015. Tampoco se refirió a la pesada herencia económica, que fue la explicación preferida de la mayor parte de su gestión, hasta que decidieron extender esa culpa a los últimos 70 años. Tal vez no fue desacertada la estrategia del equipo de Juntos por el Cambio, abandonando esos temas ya utilizados hasta el hartazgo para centrarse en los exiguos logros de la gestión que, aunque sean escasos y no resulten significativos en comparación a los números que muestran la inflación, el aumento de la pobreza o el desempleo, pueden crear la ilusión de que se está avanzando de a poco y de que aún falta tiempo. Es un discurso para una porción del electorado que parece anteponer determinados valores por sobre la dura realidad económica.De hecho, Alberto reiteró en varias ocasiones que el Presidente desconoce la realidad, algo que tal vez pudo aprovechar por el orden en que salió sorteado (en tres de los cuatro bloques sucedió al presidente), y por lo tanto, fue producto del azar. Cabe preguntarse entonces qué hubiese ocurrido si el orden era el inverso. ¿Acaso era Macri el que iba a atacar primero y Alberto lo iba a ignorar? Tal vez esta incógnita se pueda develar el sorteo del próximo debate. Siguiendo esta lógica, cabe preguntar entonces si el principal activo que logró el oficialismo en el debate, “volvió el dedito acusador, volvió la canchereada”, hubiese sido posible si el orden era el inverso. Y la respuesta es no. Alberto Fernández intentó utilizar a su favor ese orden y el oficialismo no demoró ni 10 minutos en lanzar un tuit para transformar esa fortaleza en debilidad, al reponer la importancia de ese gesto, por sobre la realidad que estaba describiendo el candidato del Frente de Todos. El equipo de Cambiemos a esta altura probablemente no necesite pasar por su laboratorio para sacar provecho de un gesto, comprendiendo que la carga simbólica que este connota, es lo suficientemente efectiva como para ponerla en primer plano y cumplir una vez más con el objetivo, aglutinar a sus adherentes duros por el antikirchnerismo. Si un gesto apenas descortés, como puede ser levantar el dedo y señalar a alguien al hablar, es utilizado como el principal atractivo para convencer electores, el sistema político entonces puede sumergir a la Argentina en los problemas que actualmente se encuentra. Dejando en evidencia que el Gobierno prioriza un gesto por sobre el hambre y la desocupación, será el turno del Frente de Todos para transformar esa debilidad en su principal fortaleza.La autora es magister en Comunicación y Cultura, UBA. Docente. Directora de la consultora de investigación Trespuntozero

Leer más »

Debate presidencial: perlitas, memes y el pin-sandalia de Marco Lavagna

Las "perlitas" del debate 2019 (Bruno Rattazzi/Infobae)El primer debate presidencial de 2019, realizado este domingo en la Universidad Nacional del Litoral, en la ciudad de Santa Fe, contó con varios momentos particulares que fueron objeto de comentarios en las redes sociales. A continuación una selección:El mal arranque de Gómez CenturiónAl candidato del Frente NOS no le alcanzó el tiempo para desarrollar su presentación:“Miro algunas de las propuestas que me acompañan y digo por qué no fueron algunas de ellas todas juntas en una PASO. Creen en el aborto, en el adoctrinamiento de los niños, creen en el falso garantismo, y además creen...". “Se terminó el tiempo”, tuvo que intervenir la moderadora María Laura Santillán.“Balaña”Rodolfo Barili produjo la segunda perla al presentar al candidato de Consenso Federal, Roberto Lavagna. “Buenas noches, Roberto Balaña... Lavagna, sus 45 segundos”.¿30 minutos?Al introducir una nueva etapa del debate, Santillán anunció: “Van a poder responder, debatir, intercambiar incluso cerrar sus conceptos. 30 minutos para cada uno”. “30 segundos”, corrigió Barili, entre risas.“Basta Moyano de currar con la justicia social”Un cierre inesperado de José Luis Espert, candidato de Unite, provocó comentarios en las redes sociales: “Nuestro ejemplo son países que hace 40 años mirábamos muy desde arriba. El futuro de Argentina es el libre comercio, pero para no morir en el intento como ocurrió en el pasado, necesitamos un Estado de impuestos razonables y costos laborales reducidos. Basta Moyano de currar con la justicia social”.El pin-sandalia de Marco LavagnaMarco Lavagna acompañó a su padre y en la solapa de su saco exhibió un pin con la figura de una sandalia. Fue una referencia a la prenda que utilizó el candidato de Consenso Federal en la recordada foto en la que posó junto al senador Miguel Ángel Pichetto en Cariló.Los mejores memesSEGUÍ LEYENDO:En vivo: el primer debate presidencial 2019Por qué Alberto Fernández sumó a Daniel Scioli a la comitiva que lo acompaña en el primer debate presidencial 2019Las primeras imágenes de Macri y Fernández antes del debate presidencial en Santa FeLos ratings del primer debate presidencial en la televisión

Leer más »