Los escándalos de Alfredo Adame que opacaron más de 30 años de trayectoria

La carrera del actor ha sido eclipsada por sus escándalos (Foto: Archivo)
La carrera del actor ha sido eclipsada por sus escándalos (Foto: Archivo)

Recientemente el actor mexicano, Alfredo Adame, se expuso en el ojo público luego de protagonizar diversos escándalos que van desde su divorcio de Mary Paz Banquells, el distanciamiento con uno de sus hijos y, el más reciente, la polémica pelea con el "cazador de lo paranormal", Carlos Trejo.

Nacido en Guadalajara, Jalisco, el actor de 61 años ha logrado acaparar los titulares debido a sus constantes enfrentamientos. Sin embargo poco se sabe de la trayectoria del hombre, que ha sido opacada por la controversia en los últimos años.

Adame se dio a conocer en la década de los 80 del siglo pasado al iniciar como modelo, profesión que le abrió las puertas para incursionar en televisión en diversas telenovelas con pequeños personajes.

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En esos años su carrera fue en ascenso al tener la oportunidad de formar parte del elenco de algunas telenovelas como "Mi segunda madre", "Balada por un amor" y "La fuerza del amor", mismas que, además de darle el empuje a su carrera profesional, lo colocaron en el mapa de reconocidos productores de la televisión mexicana.

El actor mexicano retó a Carlos Trejo a un duelo a través de televisión (Foto: ImagenTv)
El actor mexicano retó a Carlos Trejo a un duelo a través de televisión (Foto: ImagenTv)

Luego de formar parte de diversos proyectos en televisión, el actor conoció a Mary Paz Banquells, -hermandad de la cantante Rocío Banquells y la actriz Sylvia Pasquel- con quien tuvo un matrimonio de más de 25 años que concluyó en 2017.

Fue el mismo actor quien declaró que su matrimonio se había terminado desde hace mucho tiempo, puesto que los dos se ignoraban, y mencionó que una de las principales razones por las que decidió separarse fue por el apoyo económico que Adame tenía que aportar a la familia Banquells.

Su trabajo más reciente fue en la exitosa telenovela de Televisa "Por amar sin ley" y, aunque su presencia en los sets de grabación ha sido constante, su vida personal ha dado mucho de qué hablar.

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Previo a su polémica con Carlos Trejo, tuvo un rose con la conductora del programa matutino "Hoy", Andrea Legarreta, el cual justificó como un acto previamente pactado por los dos. Poco tiempo después se informó de su salida de Televisa, de donde se encuentra actualmente vetado por haber asistido a un programa de TV Azteca, la televisora de la competencia.

Adame dijo que su ex novia lo estaba tratando de extorsionar con unas fotos íntimas (Foto: Captura de pantalla)
Adame dijo que su ex novia lo estaba tratando de extorsionar con unas fotos íntimas (Foto: Captura de pantalla)

Una de las disputas más fuertes del actor fue la extorsión por parte de una ex pareja, más joven que él, que a poco tiempo de su divorcio comenzó a vivir con el actor. En ese tiempo, la joven le tomó un par de fotografías íntimas mientras dormía, mismas que fueron publicadas al no acceder a la extorsión.

Sin duda, los escándalos de los últimos años en la carrera profesional de Adame han eclipsado los más de 30 años de trayectoria en la televisión mexicana.

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Es jubilada, fundó un comedor hace 23 años y duerme 4 horas diarias por un objetivo: darle de comer a más de 300 personas

Stella Maris, la jubilada que eligió trabajar todo el día para ayudar a otras personas. (Gentileza Stella Maris Barbatto)Stella Maris Barbatto tiene 67 años, es abuela y no descansa. Todos los días se levanta a las 5 de la mañana para cocinar y se acuesta cerca de la medianoche, cuando termina de organizar el comedor que fundó hace más de dos décadas. Mientras el lugar crecía y se convertía en el centro del barrio, le descubrieron tumores en las mamas: superó tres operaciones en menos de dos meses. "Sin saber si eran benignos o malignos decidí no bajar los brazos", dijo a Infobae.Corría 2007 y sobre sus hombros cargaba la responsabilidad de La fuerza del corazón, el comedor comunitario nacido de sus deseos de ayudar a los vecinos de San Francisco Solano cuando la crisis económica de finales de los '90 los afectó severamente. Primero llegaron 20 niñas y niños, al poco tiempo se duplicaron y más tarde aparecieron los adultos. Hoy prepara comida para 45 familias, pacientes del hospital zonal, ayuda a las escuelas del barrio y con apenas 4 horas de descanso dice que se siente feliz. Los comienzosStella Maris junto a las voluntarias que la ayudan a sostener el comedor (La fuerza del corazón)Stella Maris responde el llamado de Infobae durante un breve descanso en la clase de apoyo escolar que brinda a tres pequeños vecinos, atrasados en sus tareas de grado, que no dejan de preguntar a una de las voluntarias algunas dudas. El "aula" es el quincho de su casa, en San Francisco Solano, localidad del sur del conurbano en la que vive desde que llegó en brazos de sus padres inmigrantes cuando era una beba de pocos meses.Ese quincho fue construido para que sus cuatro hijos tuvieran un espacio cerrado para jugar y para disfrutar con la familia, pero en 1996 se convirtió en el comedor donde llegó a albergar a un centenar de personas. Al poco tiempo le quedó muy chico y decidió cambiar la modalidad de atención: cada día, a las 8 de la mañana, llegan más de 300 personas para recibir sus viandas."Les ofrecemos comida para todo el día, pero hacemos más que darles alimento: brindamos contención", remarca Stella Maris cuando cuenta que en ese quincho hay clases de apoyo escolar "para los chicos que realmente lo necesitan porque sus padres no los pueden ayudar". Además, enseñan a pintar mandalas, a reciclar y prestan el oído a toda aquella persona que lo necesita.1996: los primeros pasos del comedor que arrancó con 15 chicos y que hoy asiste a más de 300 personas. (Gentileza: La fuerza del corazón)"Arrancamos muy temprano —cuenta—A las 5 de la mañanas empezamos a cocinar y a las 8 entregamos las viandas. Antes les daba de comer acá, pero la gente se quedaba esperando haciendo fila y no quería verlos esperando por un plato de comida y además, esperar para sentarse. ¡Era muy deprimente! Y siempre pensé que el vinculo familiar es algo que hay que preservarlo. La familia debe sentarse en la mesa de su casa para comer".Quienes llegan solos o si no tienen dónde ir, pasan al comedor y allí se quedan a compartir con otros.—¿Cómo surge la idea de fundar el comedor comunitario?—La idea surgió en 1994, cuando comenzaron a privatizar varias empresas, como Obras Sanitarias, Segba… Muchas familias vecinas que trabajaban allí quedaron sin trabajo. En ese momento, todos hicieron lo que pudieron: abrieron sus propios negocios como almacenes o kiosquitos, pero después no los pudieron mantener y se quedaron sin ingresos. Los adolescentes empezaban a abandonar la escuela secundaria y se juntaban en las esquinas, los más chicos no querían ir al colegio por problemas que surgían en sus casas… ¡Perdían su futuro! Angustiada por lo que veía, un día decidí hacer algo por esos chicos, pese a los problemas de salud que yo tenía.“Angustiada por lo que veía, un día decidí hacer algo por esos chicos, pese a los problemas de salud que yo tenía. Así surgió la idea de trabajar para ayudarlos”—¿La ayuda de quiénes llegó? ¿Quiénes colaboraron?—En ese momento hablé con los vecinos. Pregunté quién podía hacer alguna donación ya que siempre nos manejábamos con comerciantes de la zona. En 1999, cuando comencé a trabajar en la Fundación de Adolfo Pérez Esquivel recibimos ayudaba de allí. Más tarde llegó una comitiva de Italia y trajo proyectos de la Unión Europea que derivó en una subvención para los alimentos a través de la UE. Pero con el tiempo toda esa ayuda se fue cortando y con los cambios de gobiernos se le exigió al Estado que sigan subvencionando.Festejo del Día de la Niñez en “La fuerza del corazón”—¿Y hoy? ¿Reciben ayuda?—¡De alguna manera nos arreglamos! ¡Siempre aparece un alma caritativa que trae una donación y todos nos ayuda! Los voluntarios de Italia no nos olvidan y una vez al año colectan dinero y nos lo mandan; con eso compramos alimentos. Somos una ONG y acá todo es trabajo voluntario. A veces, por no estar involucrada en lo que sea política cuesta conseguir cosas, pero con paciencia todo se logra.—¿Cómo era tu vida antes del comedor?—Siempre estuve vinculada a lo social, como voluntaria. En la fundación de Pérez Esquivel hasta que cerró… ¡A este tipo de trabajo lo llevo en el alma desde siempre! ¡Creo que con esto se nace! Yo soy la que cocina todos los días desde las 5 de la mañana, estoy en frente de todo lo que se hace, hago las compras, estoy en contacto con los chicos. Además, estoy casada, tengo cuatro hijos, todos casados, ¡y yo no como en mi casa!—¿Por qué no?—¡Porque estoy siempre haciendo algo! Antes teníamos un quincho, ¡pero se convirtió en el comedor! Un día me detectaron tumores en las mamas, no sabía si era cáncer o no, pero de todas maneras me propuse no bajar los brazos. ¡Hasta el día de hoy sigo trabajando!En el patio de la casa de Stella Maris funciona el comedor “La fuerza del corazón” al que actualmente acuden 300 personas en busca de alimentos.—Te extirparon tumores de las mamas y no sabías si eran benignos, como lo fueron… ¿qué recordás de esos días?—¡Me puse a trabajar con más fuerzas! A este trabajo le dedico, prácticamente, las 24 horas del día desde siempre. En ese momento me ayudaron mucho Adolfo, mi marido, y las voluntarias. Ellos se cargaron todo a los hombros. Fui operada tres veces y las tres operaciones salieron bien. ¡Y acá estoy! ¡Sigo en carrera!—¿Y la vida de jubilada?—(Se ríe) ¡Estoy jubilada! Pero en estos días planté 300 plantas de lechuga, 200 de tomate, 200 de morrones y 200 de berenjena en la huerta frente al comedor.Actualmente, en La fuerza del corazón funciona una huerta en un terreno cedido por una empresa de trenes y una canchita de fútbol que prestan a una de las escuelas del barrio. Además, brindan apoyo escolar para las niñas y niños atrasados en las tareas y que son enviados, en muchos casos, por las propias maestras.Stella Maris y las voluntarias que ayudan en el comedor que además, hace de aula de apoyo escolar, talleres de mandala, reciclado y un lugar donde muchos van a buscar el calor de un hogar. (Gentileza Stella Maris Barbatto)—¿Hay algo que te quite el sueño?—¡Si! ¡Terminar la canchita de fútbol! Vivo enfrente de las vías ferrocarril, que ya no pasa desde hace muchos años, hicimos un convenio con Ferrobaires y nos cedió esa parte en comodato. En ese terreno tenemos también una huerta grande, la canchita de fútbol y un espacio verde, un jardín. Lo que me quita el sueño ahora es cerrar la canchita de fútbol. Está alambrada, pero el tejido se están viniendo abajo. Tenemos que terminar los vestuarios, poner nuevas redes.(esa cancha la prestan a los chicos de la escuela 51 y al equipo de fútbol femenino que entrenan) Somos un conjunto de personas que trabajamos conjuntamente. Nos faltan materiales, mano de obra solidaria siempre hay.—Tras 23 años de trabajo intenso ayudando a todo el barrio ¿cuál es tu recompensa?—Ver cómo esas chicas y chicos se va integrando; ver que quienes venían con problemas en busca de consejos pudieron solucionarlo porque nos escucharon o tomaron en cuenta lo que les dijimos. Esas son las cosas que personalmente me llenan de fortaleza o cuando salgo a hacer un mandado y me encuentro con chicos que ya son papás y me llaman en la calle: "¡Stella, Stella!" y le cuentan a sus hijos que cuando eran chicos venían a comer a casa. ¡Esos saludos, esos recuerdos, y tener salud, son las cosas que más reconfortan!Seguí leyendoLa abanderada de 11 años que vivía debajo de un puente es madre, será abogada, y no se lamenta: "Esa vida me forjó"Ousman Umar, el autor que cuenta en primera persona cómo escapó del hambre de Ghana y llegó al "Paraíso"

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