Una infancia humilde, tres intentos de suicidio y una lucha contra el bullying: Killadamente, la instagramer que quiere Tinelli para el «Bailando»

Killadamente (Instagram)
Killadamente (Instagram)

Nombre completo: Carol Acosta

Edad: 21

País de origen: República Dominicana

Ciudad de residencia: Nueva York

Seguidores en Instagram: 7,1 millones

Seudónimo: Killadamente (Killa en República Dominicana se le llama a una persona molesta)

"Sabio es el que se ríe de sí mismo, porque nunca se queda sin cosas de las que reírse", reza la frase del filósofo griego Epicteto, que sin dudarlo Carol Acosta, Killadamente su alter ego en las redes sociales, citó en diálogo con Teleshow.

La joven dominicana de 21 años que vive desde los doce en Nueva York sufrió bullying desde muy chica y dos cosas la ayudaron a hacer el click para cambiar su cabeza y su mirada respecto al mundo: el humor y ver el sufrimiento de su familia cuando estuvo a punto de morir tras un tercer intento de suicidio.

(Video: Instagram)

Su incursión en las redes sociales fue en el 2015. Todo comenzó como un canal para desahogarse por las cosas que le decían en la escuela. "Se empezó a hacer viral y me escribían chicas para contarme sus historias, entonces seguí subiendo contenido a las redes. Eso, además de las personas que me apoyan, me ayudó a enfrentar los problemas", contó la joven que el sábado se presentará en El Nacional con la obra Me amo y no me importa.

"Lloré años sin parar", dijo al ser consultada por cómo pasó su etapa escolar: "No pensaba que podía ser feliz, me sentía muerta en vida. Casi pierdo mi vida y nadie merece sentirse de esa manera. Te sentís tu peor enemigo, me agredían en la escuela pero no se lo contaba a nadie porque me avergonzaba, no confiaba en nadie, me hacía la víctima y me sentía mal".

En el 2014 intenté suicidarme por tercera vez y ver a mi familia sufriendo por eso fue difícil

"En el 2014 fue la tercera vez que intentaba suicidarme. Fue difícil ver a mi familia sufriendo. Hoy mi vida no es perfecta pero lucho por las cosas, tengo que agradecer lo que pasó porque eso me dio conocimiento de lo que quiero ser. Estaba tan triste y quise suicidarme", contó la influencer que estuvo al borde de la muerte tras una ingesta de pastillas.

Para ella lo más duro fue ver mal a su familia, pero as su vez, eso fue lo que le dio fuerzas para levantarse. En las redes, también encontró un importante apoyo: "Muchos chicos dijeron que hacían fuerza por mí. También le agradezco a Dios que no quiso que me fuera, estoy aquí por una razón, es algo inexplicable", dijo Carol que no practica ninguna religión pero sí es muy creyente y se considera una persona de fe.

(Video: Instagram)

Hoy, mucho más madura, es consciente de que siempre habrá gente que tenga comentarios negativos, pero que hay una salida: "Cuando se está mal, uno se pone en una cajita y se tumba, pero uno tiene que ser su mejor amigo, no importa lo que digan, todos somos humanos, cometemos errores y nos vamos a morir, hay que dar lo mejor. Hay millones de personas que no puedo controlar, lo que importa es lo que pienso yo, antes cuando me decían algo malo me culpaba".

Cada día le llegan miles de mensajes de chicos y chicas que pasan por situaciones similares a las que vivió ella. Eso es un impulso para seguir luchando. Su mensaje: "No importa de dónde vengas, cuando tenés un sueño, y amás y te portás bien hay recompensa, no hay que ser mala persona, no hay que tener rabia. Es difícil, pero es una decisión y se puede".

Es que para ella las cosas no fueron fáciles: "Muchas cosas me afectaron. Mi mamá era insegura, no se siente bien con su cuerpo. Crecí en un barrio, vengo de más abajo que abajo y ahora estoy luchando y logrando las cosas que quiero".

Killadamente (Instagram)
Killadamente (Instagram)

En la escuela, sus compañeros le hacían bullying por su sobrepeso y también por venir de una familia humilde: "Yo cenaba jugo con pan e iba al colegio con los mismos zapatos todo el año. No había plata, pero sí mucho amor. No teníamos la educación necesaria, pero yo lucho para ser mejor y para ayudar a mi mamá".

Yo cenaba jugo con pan e iba al colegio con los mismos zapatos todo el año. No había plata, pero sí mucho amor

Carol tiene dos hermanas mayores y un hermanito de diez. A los doce dejó República Dominicana para vivir en Nueva York con su abuela, su tía y sus primos. Su papá aún vive en su país natal, ella quiere llevarlo Estados Unidos, pero él desiste.

A pesar de que hoy está feliz en La Gran Manzana, los primeros tiempos no fueron fáciles. "No es tan lindo como parece. El bullying es super incómodo, sufrí mas allá que en mi país: por ser extranjera, por tener sobrepeso y por ser la más bella del mundo", cerró con el humor que la caracteriza.

En Estados Unidos sufrí por ser extranjera, por tener sobrepeso y por ser la más bella del mundo

Aunque le dolieron las burlas, ella no guarda bronca ni rencor y muchas de las personas que le hicieron daño le pidieron disculpas: "No lo hicieron apropósito y al final del día somos todos iguales".

Killadamente (Instagram)
Killadamente (Instagram)

Un consejo para los chicos que sufren bullying: "No están solos, luchen. Es solo un momento. Les diría que se amen".

Un consejo aquellos que hacen bullying: "Que no sean tan crueles, no les gustaría que una persona se suicidara por un comentario, que no saben las cosas que el otro pasa, que nos amemos más que no juzguen a una persona por su peso o por su color".

Este sábado Carol se presentará en el teatro El Nacional con Me amo y no me importa: "Ahí vamos a divertirnos y a confiar muchas cosas de mí que la gente no sabe, lo más importante es que la gente se lleve claro el mensaje". Además, prometió bailar, como lo hizo el martes por la noche en ShowMatch.

Sobre la oferta de Marcelo Tinelli para el Bailando, dijo: "Me encantó ir al programa, ahora quiero aprender a bailar tango y si voy, ¡me como la pista! Disfruté la energía que hay ahí". ¿Aceptará la convocatoria?

Feliz por el amor que recibió en el país, la instagramer que también tiene su propia marca de ropa, dijo que además del cariño de la gente, de la Argentina le encantaron el asado y el dulce de leche.

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Ezeiza, la “masacre” que no fue

Una lucha por el control del palco que derivó en enfrentamientoSe ha impuesto una versión simplista de los años 70, relatada por ex dirigentes montoneros como Miguel Bonasso, Horacio Verbitsky y otros, cuyo desarrollo puede sintetizarse de este modo: "Nosotros fuimos los que más luchamos para traer a Perón y él cuando llegó nos traicionó, se alió con los malos (sindicalistas y otros) nos persiguió y nos echó de la Plaza". En síntesis, la historia de un tercer Perón fascista que viene a convalidar la teoría de los viejos izquierdistas que en 1946 se aliaron al embajador norteamericano Spruille Braden para enfrentar al "nipo-nazi-fascismo" peronista. Otros autores de cuño liberal, aunque critican a la guerrilla montonera, coinciden con ellos que el malo de la película fue Perón. Terminan compartiendo la versión del mismo Jorge Videla de que "la Triple A fue una creación directa de Perón", y de que la represión ilegal "no fue idea de las FFAA sino del propio gobierno peronista".Y, en esa versión de la historia, se cruzan y coinciden los Bonasso y Verbitsky con el genocida Jorge Rafael Videla. La guerrilla necesita ese argumento para justificar sus gravísimos errores políticos y los genocidas para descargar sus culpas.La multitudinaria concentración en EzeizaMi libro La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón está dedicado íntegramente a desmontar esta versión simplista de una historia de buenos y malos. Con la particularidad de que está basado en el testimonio de 50 militantes del bando de los "buenos", o sea, ex guerrilleros que lucharon hasta 1973 por el retorno de Perón. Allí explico en detalle los sucesos del 20 de junio en Ezeiza que trataré de sintetizar brevemente aquí.En el relato montonero, el “ajusticiamiento” de Rucci fue para vengar la “Masacre de Ezeiza”Hace poco alguien dijo que el Pacto Social de Perón en 1973 fue una idea genial. Pacto que tenía dos soportes: Jose Ber Gelbard, por el sector empresario, y José Ignacio Rucci, por la CGT. Habría que decir que asesinar a Rucci dos días después de que Perón ganase por el 62 por ciento de los votos no fue un acto justiciero por parte de Montoneros, sino uno de los errores más gruesos de su historia, error que los llevó a enfrentar a Perón muchos meses antes de que el General los tratase de "imberbes" en la Plaza.Y aquí empalma el relato montonero con los hechos de Ezeiza. El "ajusticiamiento" de Rucci fue para vengar la "Masacre de Ezeiza". La descripción sucinta de los hechos es la siguiente: para recibir al General Perón en su retorno definitivo a la patria, se convocó un acto, en un palco montado en cercanías del puente 12 de la autopista Richieri. Cerca de 3 millones de personas se dieron cita desde muy temprano. Pero lo que iba a ser una fiesta esperada durante 18 años se transformó en una enorme frustración.Cerca de las 14 horas, en la parte posterior del palco se generó un tiroteo entre el grupo de custodia y una gruesa columna de Juventud Peronista identificada con FAR y Montoneros. El saldo de los enfrentamientos fue de 13 muertos y un número indeterminado de heridos.Los titulares de los principales diarios no mencionaban las palabras masacre o matanza sino: "Enfrentamientos entre grupos armados". Sin embargo FAR y Montoneros, denunciaron que había sido una emboscada preparada por los sectores de la ortodoxia peronista, que se convirtió en una matanza. Lo sugestivo es que sólo mencionaban dos o tres nombres de militantes asesinados. El mito de la "masacre" se agigantó con el tiempo y hoy casi nadie discute ese paradigma.En Ezeiza -como en muchos otras concentraciones de este tipo- hubo una disputa por copar el acto, movilizando grandes columnas para llegar con sus carteles lo más cerca posible del palco. Y sin dudas los ganadores fueron las columnas movilizadas por FAR y Montoneros que llegaron a posicionar sus carteles a pocos metros. El ex coronel Jorge Osinde se hizo cargo de la seguridad del palco, desplazando a las policías federal y provincial. Para ese fin constituyó un grupo de unos trescientos "pesados" con gente de la CNU (Concentración Nacional Universitaria), del CdO (Comando de Organización), custodios sindicales y ex militares peronistas. Un grupo variopinto de personajes de pocas luces, pero con vocación de "caza zurdos". Los proveyó de armas cortas y largas con directivas poco claras respecto en qué caso usarlas.En las columnas montoneras, identificados con brazaletes de colores diferenciados, marchaban grupos de militantes portando armas cortas de "defensa personal" . El propio Mario Firmenich calculó que serían unos cinco mil cuadros de JP armados "solo con armas cortas". Esta frase se destaca en todos los relatos como si las "armas cortas" fuesen un adorno o una banderita en la mano. Imaginemos entonces, un acto multitudinario con tres millones de personas, donde hay 300 locos en el palco fuertemente armados, y cinco mil jóvenes mezclados entre la gente provistos de armas cortas, pujando por ver quién pone los carteles más cerca. Un cóctel explosivo al que sólo le hacía falta una chispa para derivar en caos. Esto fue lo que sucedió a espaldas del palco, cuando una gruesa columna con carteles de FAR y Montoneros intentó pasar por detrás para posicionarse a la derecha del palco, lo que fue interpretado por los custodios como el intento de tomar el palco por asalto. Primero fueron insultos y empujones, luego cadenazos, hasta que alguien tiró el primer tiro y se desató el pandemonio. Lo que siguió fue una enorme confusión en la que nadie tenía claro quiénes ni contra quién disparaban.De los 13 muertos en la refriega, cuatro pertenecían a la JP: Horacio "Beto" Simona de Montoneros, Antonio Quispe de las FAR, Hugo Oscar Lanvers de la UES y Raúl Obregozo de la JP La Plata. Entre los custodios del palco las víctimas fueron tres: el capitán RE del ejército Máximo Chavarri, y los militantes del CdO: Rogelio Cuesta y Carlos Domínguez . Los otros 6 fallecidos no fueron reivindicados como militantes de ningún sector lo que indica que serían simples asistentes al acto. Los hechos hablan por sí mismos. Si de semejante despliegue de armas hubo cuatro muertos del sector FAR y Montoneros y tres muertos de los custodios del palco, es forzado caracterizar como emboscada y masacre. En todo caso habrá sido un enfrentamiento desigual donde ambos bandos pagaron su costo en vidas. La confusión e impericia de los custodios del palco fue tan grande que los llevó a atentar contra quienes serían de su propio bando. Es el caso los ocho torturados en el hotel de Ezeiza por la gente de Osinde: ninguno integraba las filas de la JP . Dardo José González y Luis Pellizon pertenecían a la UOM de Campana. Alberto Formigo y Tomás Almada, al sector ortodoxo de la juventud. Raúl Alberto Bartolomé, agente de la policía de Mendoza, llegó a Ezeiza con la CNU y relata que "me llevaron al hotel de Ezeiza y me torturaron, con Ciro Ahumada dirigiéndolos".La foto más simbólica de EzeizaSi existe una foto que simboliza los hechos de Ezeiza, es la del joven de pullover claro, izado al palco desde los pelos. Esa imagen se presenta como prueba irrefutable, de la agresión de que fueron víctimas los militantes de FAR y Montoneros. Sin embargo, en el año 2010, el investigador y escritor Enrique Arrosagaray logró descubrir y entrevistar al joven de la foto. Se llama Juan José Rincón, vive en Dock Sud. Era militante en la Juventud Peronista de la República Argentina ("Jotaperra"), de la ortodoxia peronista, y concurrió a Ezeiza, con la columna de Herminio Iglesias.Entre los testimonios de La Lealtad es muy clara Marcela Durrieu, ex militante montonera y participe de la refriega, cuando analiza lo sucedido : "No sé cómo empezó el tiroteo, pero un enfrentamiento, por grave que sea, no es lo mismo que una masacre y no es cierto que los montoneros habían concurrido desprevenidos y no imaginaran un posible enfrentamiento. Y esto no es de ninguna manera una disculpa a los hijos de puta de Osinde y compañía, pero si lo realmente importante era el encuentro de Perón con su pueblo, la respuesta debió ser facilitarlo, independientemente de quien custodiara el palco, y asegurar que no hubiera incidentes. Me detengo en esto, porque Ezeiza fue una excusa perfecta para comenzar la estrategia de victimización y enfrentamiento frontal con el peronismo y con Perón. La insistencia en destacar que había sido una emboscada, en asignarse todos los muertos y heridos, en magnificar los hechos y en diluir la trascendencia de la imposibilidad del descenso de Perón fueron una política dirigida a convencer al país y a la tropa propia de la condición de víctimas. La Conducción [de Montoneros] tenía resuelto, o consideraba irremediable el enfrentamiento con Perón, desde el día en que quedó claro el regreso, sólo faltaba resolver el momento y la forma y, supongo que consciente o inconscientemente, el inicio fue Ezeiza"El autor es escritor. Su último libro es "Salvados por Francisco", Ediciones B 2019Seguí leyendo:Aldo Duzdevich: "Durante la dictadura, Bergoglio arriesgó mucho más que los que lo critican"Peronismo o kirchnerismo

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