A meses de las elecciones, el gradualismo le pasa la factura de la improvisación al Gobierno

El Tesoro emite títulos para afrontar el déficit fiscal y vende divisas para pagar la deuda
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El error inicial del Gobierno no solo consistió en no contar la herencia recibida, sino que lo más grave es que creyó que medidas aisladas podían solucionar un problema económico de la magnitud que dejaba Cristina Fernández de Kirchner. Se largó sin un plan, a poner parches a un bote que hacía agua por todos lados.

Nunca creyó que había que bajar el gasto público como paso indispensable para poder crecer. Imaginó que las inversiones iban a llover solo porque Mauricio Macri se sentaba en el sillón de Rivadavia, por lo tanto, esas inversiones iban a generar crecimiento y el gasto se iba a licuar sobre el PBI por arte de magia. Solo tomando medidas aisladas todos los días "íbamos a estar un poquito mejor". El gradualismo en medidas y en sentirse mejor.

Nunca creyó el Gobierno que había que bajar el gasto público como paso indispensable para poder crecer. Imaginó que las inversiones iban a llover solo porque Mauricio Macri se sentaba en el sillón de Rivadavia

La realidad que enfrentamos debería ser suficiente evidencia para que, si Mauricio Macri o alguien de Cambiemos lograra renovar el mandato, deberían aprender de estos 4 años desperdiciados que nos ponen en una situación política crítica, ya que el desgaste de los errores económicos cometidos le pavimentan el camino a Cristina Fernández de Kirchner para su vuelta. No es por mérito de ella que tiene chances de volver, sino por la insistencia de Cambiemos de mantenerse en el error.

Esta mezcla de no querer enfrentar el problema del gasto junto con la continuidad de las políticas de revolear la plata del contribuyente en planes sociales, nos ha dejado en una situación económica en la que a la herencia del kirchnerismo se le suma la herencia de Cambiemos.

Esta mezcla de no querer enfrentar el problema del gasto junto con la continuidad de las políticas de revolear la plata del contribuyente en planes sociales, nos ha dejado en una situación económica en la que a la herencia del kirchnerismo se le suma la herencia de Cambiemos

¿Por qué se está atravesando semejante proceso recesivo? ¿Bajó el gasto público como sostienen algunos miembros de Cambiemos?

El gasto del Sector Público Nacional incluidos los intereses de la deuda pública y excluidos los gastos de las provincias y de los municipios, bajó de 26,5% del PBI en 2015, que dejó el kirchnerismo, a 23,7% en 2018, una reducción de 2,8 puntos del PBI. Aquí no se incluye el gasto cuasifiscal del BCRA que creció en 1,6 puntos del PBI entre 2015 y 2018.

De manera que, en principio, el Gobierno podría mostrar estos números como un logro de su gestión y taparle la boca a todos los que decimos que hay que bajar el gasto público. Sin embargo, vale la pena preguntarse: ¿dónde bajó el gasto público el gobierno nacional entre 2015 y 2018?

Para responder al interrogante, basta con ver el gráfico previo. El gasto en subsidios económicos para mantener artificialmente bajas las tarifas de los servicios públicos (energía, transporte público, gas, agua potable, etc.) bajó de 4,25% del PBI que dejó el kirchnerismo a 2,16% del PBI con Cambiemos.

Es decir, de los 2,8 puntos del PBI que se redujo el gasto público en la era Cambiemos, 2,1 puntos porcentuales se explica por menores subsidios económicos, es decir aumento de tarifas de los servicios públicos a familias y empresas.

Sin duda que esa medida había que tomarla porque nadie tiene que sentirse con derecho a que otro le subsidie la luz, el gas, el boleto de colectivo, etc., de manera que esa reducción de gasto no tiene objeción y correspondía hacerla.

El punto es que lo que hizo el Gobierno fue cambiar la forma de financiar ese gasto. Con el kirchnerismo se recurría a la emisión monetaria o más impuestos, con Cambiemos se financia, como corresponde, en la boleta de luz, pero no se redujo el impuesto inflacionario ni la carga tributaria sobre el sector privado que se aplicaba para financiar ese gasto, por lo tanto la gente siente en el bolsillo el peso de las nuevas tarifas de luz y la misma carga tributaria que venía soportando de antes.

Lo que hizo el Gobierno fue cambiar la forma de financiar ese gasto. Con el kirchnerismo se recurría a la emisión monetaria o más impuestos, con Cambiemos, como corresponde, en la boleta de luz, pero no se redujo el impuesto inflacionario ni la carga tributaria

Si se combina el peso sobre el sector privado por el aumento de las tarifas de los servicios públicos, con la misma carga tributaria y tasas de interés que se dispararon al infinito, todo el costo del ajuste cae sobre el sector privado mientras que el sector público se mantiene al margen de toda reducción, tanto el sector público nacional como los provinciales y los municipales.

El resultado no es otro que una economía que está estancada desde 2011 pero con una fenomenal caída en 2018, esto quiere decir que cada vez hay menos riqueza para repartir pero el gobierno sigue gastando en planes sociales como si ese gasto fuera una bondad de la política económica.

El gráfico previo muestra que el gasto en políticas de ingresos (AUH, pensiones no contributivas, políticas de empleo del Ministerio de Trabajo, etc.) aumentó en casi 5 puntos del PBI entre 2004 y 2018; y también refleja que Cambiemos no bajó el gasto en este rubro, y sin embargo hay más pobres.

No se puede tomar toda la serie porque el kirchnerismo desarmó las estadísticas del Indec para no "estigmatizar" a los pobres, pero de acuerdo a datos de la UCA, el kirchnerismo dejó una pobreza del 29% de la población y en la última medición del Indec dio 32%, es decir, a pesar que se mantuvo los programas de políticas de ingresos, la pobreza no cede.

Y no cede porque el sector privado sigue siendo aplastado por el sector público nacional, provincial y municipal con su enorme burocracia, empleo público y "planes sociales". La Argentina no crece porque no hay inversiones en un país con una carga tributaria que se mantiene entre las más altas del mundo.

La pobreza no cede porque el sector privado sigue siendo aplastado por el sector público nacional, provincial y municipal con su enorme burocracia, empleo público y “planes sociales”

El costo de no haber tenido un plan económico consistente

En definitiva, lo que estamos viendo es que hay que pagar el costo de no haber tenido un plan económico consistente que generara un shock de confianza y avanzar con las reformas que se requerían.

Haber recurrido al endeudamiento para financiar gastos corrientes esperando la lluvia de inversiones hoy pasa la factura a meses de las elecciones y tienen que salir a inventar la pólvora para tratar de mover algo la economía y disimular la huida del dinero que impacta en los precios.

Haber recurrido al endeudamiento para financiar gastos corrientes esperando la lluvia de inversiones hoy pasa la factura a meses de las elecciones

Los anuncios esperados seguramente serán parches y aspirinas para llegar a las elecciones. Una verdadera lástima que el presidente a Mauricio Macri haya comprado el humo que le vendieron con el gradualismo que era una forma de no hacer nada y seguir con un Estado sobredimensionado y planes sociales, esperando que haciendo lo mismo que venimos haciendo durante décadas de un resultado diferente.

Lo más patético es que se llega a las elecciones con medidas que probablemente sean más populismo para evitar que venga el populismo k.

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Dana Plato, la angelical adolescente de “Blanco y Negro” que vivió su propio infierno

Por Susana Ceballos Dana Plato con Gary Coleman y Todd Bridges en 1980 (Archives/Getty Images) (Getty)Dana Michelle Strain nació en Maywood, California, el 7 de noviembre de 1964, su madre Linda, no tenía pareja y era apenas una adolescente cuando la tuvo. A los siete meses, Dana fue adoptada por Dean y su esposa, Kay. tres años después, el matrimonio se separaba. La niña se quedaba con su madre pero conservaba el apellido de su padre: Plato.Como otros chicos actores, sus primeros pasos los dio en la publicidad y a los siete años ya había protagonizado más de 100 comerciales. El debut en la pantalla grande llegó en 1977, en Regreso a Boggy Creek, una olvidable película de aventuras. Años más tarde, reconoció que rechazó dos papeles que pudieron haber cambiado su vida. El de Regan MacNeil en El exorcista y el de Violet en La pequeña, papel que llevó a la fama a Brooke Shields.Pero la revancha llegaría cuando con 13 años, participó de The Gong Show, un programa de talentos. Un productor la vio y la recomendó para una serie que estaba preparando la cadena NBC. Diff'rnt Strokes, aunque en la Argentina ybuena parte de Latinoamérica, se llamaría Blanco y Negro.Dana Plato en la serie “Diff’rent Strokes”, que na Argentina se llamó “Blanco y Negro”La historia no necesita mucho preámbulo para aquellos que pasaron los 40. Dos hermanos negros huérfanos –Arnold protagonizado por Gary Coleman y Willis, a cargo de Todd Bridges-, son adoptados por el señor Drummond (Conrad Bain), viudo, millonario y con una hija preadolescente, Kimberly. La serie entró rápidamente en el público, e inmortalizó una frase de Arnold: "¿De qué estás hablando, Willis?".La pantalla mostraba a Kimberly, una adolescente segura y feliz de la clase alta neoyorquina. Su cabello rubio, sus ojos azules y su sonrisa encantadora, representaba el tipo de belleza americana de la época. Pero Dana cuando dejaba el traje de Kimberly se transformaba en una chica confundida e insegura. Apenas comenzado el programa empezó a padecer problemas con el abuso de alcohol, la cocaína y la marihuana. A los 14 experimentó una sobredosis de Valium y a los 15, solía presentarse a trabajar alcoholizada.Pese a estos desórdenes -¿o pedidos de ayuda?- su rol fue adquiriendo cada vez más protagonismo en la serie. Además del crédito de su nombre, la presentación incluía largos cameos de ella siempre sonriente. Hasta se hizo merecedora del "¿De qué estás hablando, Kimberly?" de su hermanastro menor.Dana Plato a los 17 años (Grosby Group)Pero en 1984 todo estalló por los aires. Se acercaba la séptima temporada y Dana Plato, entonces de 19, quedó embarazada de su novio, el guitarrista de rock Lanny Lambert, de 21. Dana les sugirió a los guionistas involucrar su embarazo en la trama, pero su pedido fue rechazado. La angelical Kimberly no podía permitirse un embarazo, pero sí un viaje de estudios a París.Mientras Kimberly vivía la fantasía parisina, Dana empezaba a padecer su propio calvario. El 24 de abril de 1984 se casó con Lambert y dos meses después nació su hijo, Tyler Edward. La pareja se divorció en 1988, y el pequeño quedó a cuidado de su padre y su abuela paterna, pasaba muy poco tiempo con Dana. Para peor, la misma semana de su separación, murió su madre adoptiva, algo que la afectó mucho.La vida de Dana Plato osciló desde entonces entre el drama y el thriller. En el plano profesional, nunca pudo repetir el éxito de Blanco y Negro. En la desesperada búsqueda de un nuevo público, se aumentó el tamaño de los pechos y posó para la revista Playboy. Hizo papeles menores en filmes de escasa calidad y repercusión, como el thriller Prime suspect o la comedia Bikini Beach. La Dana adulta y madre parecía no tener lugar en Hollywood.Dana Plato en PlayboyPara colmo, su contador se fugó con buena parte de sus ahorros y la dejó en la ruina. Dana se instaló en Las Vegas y consiguió trabajo como cajera en una lavandería. Pero la plata no le alcanzaba para cubrir sus gastos ni sus gustos, y salió a robar.Con una pistola de aire comprimido, asaltó un videoclub y se llevó 164 dólares. El vendedor llamó al 911 sin poder creer lo que acababa de sucederle. "Me robó la chica que hacía de Kimberly en Diff'rent Strokes", avisó por teléfono. A los 15 minutos, Dana volvió al lugar y fue detenida. La misma sonrisa con la que se paseaba por el penthouse de Park Avenue, ahora sostenía el cartel que indicaba su detención.La noticia conmocionó a la opinión pública. Un conocido entretenedor de Las Vegas, Wayne Newton, pagó una fianza de 13 mil dólares y Dana salió con libertad condicional. Volvería a la cárcel en enero de 1992, luego de falsificar una receta de Valium, y pasó un mes tras las rejas. El pasado la atormentaba, la realidad y la ficción terminaban confundiéndola y así Dana se hundía cada vez más en sus propios demonios.Dana Plato en Las Vegas tras un robo a un comercioLos hechos policiales activaron las alarmas en el escaso núcleo afectivo de Dana Plato. Tuvo un encuentro televisivo con su madre biológica, quien intentó un acercamiento más allá de la pantalla. "Fue un tiempo maravilloso pero breve",reconoció luego Linda. Tampoco tuvo mucha suerte su ex suegra, Joan Richardson, quien siempre le dejó abiertas las puertas de su casa. "Le tuve mucho cariño. Éramos su única familia", contó. Por su parte, el abogado Paul Petersen reconoció haberle dado a Dana unos cuantos cheques para pagar el alquiler. También le presentó a Fred Potts, un aspirante a director de cine, que le propuso un cambio en su vida. El plan era tentador. Dejar atrás Las Vegas, afincarse en Arizona, mantenerse lejos de las drogas y el alcohol, relajarse junto a la piscina. Y volver a empezar como actriz, pero eso nunca sucedió. Dana no se quería dejar ayudar, o no sabía cómo dejarse.Su carrera pegó un vuelco hacia el soft porn, mientras vivía en Florida, en una casa rodante con su nueva pareja, Robert Menchaca, quien también hacía las veces de manager. Ella, mientras tanto, luchaba por mantenerse sobria, pero cada recaída era más dura.El desenlace se precipitó hacia marzo de 1999, cuando una nota en el periódico sensacionalista Esquire la enfureció. Una antigua compañera de cuarto en Los Angeles, Jennifer Wejbe, la acusaba de robarle 700 dólares, manifestaba que nunca había dejado de consumir cocaína y que vivía desganada en medio de una pila de platos sucios. También contó que la había visto mendigando en Hollywood y aseguraba que se le había insinuado.El 7 de mayo de 1999, Dana se presentó en el programa de radio del locutor Howard Stern, en Nueva York, para hacer su descargo. Reconoció haber sido adicta aunque se manifestó limpia de drogas y alcohol. "Sólo tomo los medicamentos para las muelas", aseguró. El programa tuvo un impacto inmediato y los oyentes se volcaron en masa al teléfono, para declararla culpable o inocente. Incluso Stern tomó partido por Dana, quien ofreció un mechón de sus cabellos rubios para hacer un análisis. Stern reconocería que luego del programa, la actriz montó un escándalo para que se lo devolviera. La producción conservó el mechón, aunque el análisis nunca se hizo.Luego del éxito de “Blanco y Negro”, Dana Plato no pudo afirmarse en el cine ni en la televisión. Murió el 8 de mayo de 1999 (Grosby Group)Al día siguiente, Dana y su pareja emprendieron viaje rumbo a Los Ángeles, pero como se celebraba el Día de la Madre, se detuvieron en Moore, Oklahoma, para saludar a la madre de Robert. Durante la reunión, Dana se sintió cansada y se fue a recostar en la casa rodante. Un rato después estaba muerta. La autopsia determinó una sobredosis por ingerir un calmante y un relajante muscular, y se apuntó el suicidio como causa más probable.El cuerpo de Dana Plato fue incinerado días más tarde, pero su calvario no iba a terminar allí. Casi 11 años después, su hijo Tyler, con un largo historial de problemas con drogas y alcohol, se pegaba un balazo en la cabeza.Cuando le preguntaban acerca del destino de los protagonistas de Blanco y negro Dana solía decir burlona: "Posé desnuda para Playboy, Gary está demandando a sus padres, Todd fue arrestado… Ese Drummond sí que fue un pésimo padre". El humor no alcanzó para salvarla de un destino tan triste que ni los guionistas más creativos podrían haber previsto para ella.SEGUÍ LEYENDOMeryl Streep, cuando una muerte destruyó el corazón de la actrizUna infancia diferente, una frase oportuna y un orgasmo en vivo: retrato de Natacha Jaitt, la mujer que vivió al límite

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