La política y la Justicia, en pie de guerra

El nivel de violencia verbal y simbólica al que ha escalado la política en la Argentina da miedo. Quizá sean las declaraciones de Laura Alonso y de Paco Durañona las expresiones más cabales de esto, aunque provengan de personajes no centrales en el debate de la cosa pública.

"Lo atacan a Stornelli porque no le pudieron meter un tiro como se lo metieron a Nisman. Esta mafia antes disparaba", dijo sin inmutarse la titular de la Oficina Anticorrupción. No se arrepintió cuando le repreguntaron. Nada. Con pocas horas de diferencia, el intendente de Areco, Francisco Durañona, lanzó: "Los nuevos miembros (de la Corte Suprema de Justicia) tienen que ser militantes nuestros, no acomplejados que cuando les llega la edad de jubilarse se van y abandonan el cargo. Los militantes nuestros van a blindar la posibilidad de avanzar y evitar que las reformas caigan en saco roto y terminen dando marcha atrás". Todo muy republicano, respetuoso del debido proceso y de la institucionalidad.

¿Lo quisieron matar a Stornelli, dice Laura Alonso? ¿Sabe que eso sería una tentativa de homicidio y está penado por la misma ley que la obliga a denunciar bajo pena especial? ¿Fue una metáfora? ¿Le pasa el sentido del humor a Alonso por ironizar con homicidios? A esta altura, ¿puede esta funcionaria representar la ecuanimidad e independencia para investigar corrupción en nombre de todo (dice todo, no del PRO, ni K, ni de los veganos) el Estado? ¿En vez de ser titular anticorrupción una furiosa militante, no debería volver a las bancas o barras de su partido? Independiente ya no lo es en las formas de origen toda vez que depende (perdón la imprescindible redundancia) del Poder Ejecutivo nacional. Una militante investigando, acaso, a su jefe.

Pero ahora en el fondo: ¿puede ser titular de la oficina que debe investigar corrupción ayer y hoy, gobierne quien gobierne? Los integrantes del PRO reconocen en Laurita (así la llaman) una sólida y formada militante de larga trayectoria en la defensa de sus convicciones. Y lo es. Fue una muy buen diputada que plasmó sus trabajos en poder ciudadanos de otros tiempos. Pero es, claro, una militante. Los organismos de control no necesitan de asepsia política total. Sí de un grado mínimo de ecuanimidad que no poseen los militantes talibanizados.

Eso habría que recordarle a Durañona, que pide militantes en la Corte. Si el PRO tuviera mayorías, ¿aceptaría la lógica de Laurita en la Corte? No es abogada, podría responderse como chicana. Sería un detalle. Tampoco lo era para asumir el cargo como pedía la ley que la antecedía. ¿O solo hay que poner militantes que militen lo que a Durañona se le antoja? Un intendente, cúspide institucional de una ciudad, sostiene que es una nimiedad eso de un juez de andarse jubilando cuando lo marca la Constitución. Porque, claro, estimado intendente, si a Zaffaroni se refiere, el ministro le hizo caso a la Carta Magna que prescribe que a los 75 debe irse a su casa (de paso: cobrar más de 300 mil pesos de jubilación que no puede gastar, como explicó el mismo Raúl Eugenio) y no buscar el taparrabos jurídico de un amparo en manos de un juez conocido que el gobierno se olvida de apelar. ¿La militancia está por encima de la Constitución? Si usted dice que la Constitución es un detalle, ¿con qué cara me va a cobrar una multa en su municipio si estaciono en doble fila?

Laurita y Paco representan algo más que sus delirios verbales. Son funcionarios en cargos institucionales que creen que esas instituciones son obstáculos para un "bien supremo" que ellos poseen. Infuso, heredado del más allá que no se explica, y menos que la ley no entiende (sic). La lucha contra la corrupción, la revolución popular o lo que sea los guía. ¿Que en el medio está la ley? ¡Un detalle! Atropellémosla. Ahora, de palabra. El problema es cuando la palabra se termina.

La política en este 2019 está en guerra. El discurso del Presidente de la Nación del 1º de marzo, ya se dijo aquí, fue belicoso. La reacción de la oposición, maleducada e improcedente, igual. Y ahora, a todas las luces, la Justicia se ha subido a la guerra.

El fenomenal entramado de corrupción salido a la luz con los cuadernos de Centeno (¿todavía hay quienes creen que desvirtúan el tema hablando de fotocopias cuando hay arrepentimientos simultáneos de funcionarios, empresarios, lavadores de dinero y jueces?) se transformó en la trinchera PRO. El proceso por presunto apriete a manos de funcionarios judiciales, espías parajudiciales y presiones mediáticas es el bando K. Hay guerra. El juez Ramos Padilla sucumbió a la violencia verbal desatada y se presentó en una comisión forzada presidida por un general de uno de los bandos y menospreció los indicios fuertes de delito teatralizándolos con un celular en altavoz al lado de un micrófono.

De ahí a que el Gobierno le pida el juicio político hay un largo trecho. Llama la atención que dos juristas serios como Germán Garavano y su representante en el Consejo de la Magistratura, Juan Bautista Mahiques, firmen que Ramos Padilla cometió una "manifiesta actuación irregular y violatoria de los deberes de imparcialidad y reserva que todo juez debe guardar respecto de las causas que tramitan ante sus estrados y en resguardo de los derechos de las partes involucradas", por ir al Congreso. ¿Los otros jueces y fiscales que se pasean en los canales de televisión que le preguntan lo que esperan, violan los deberes de imparcialidad y reserva? ¿Puedo ser más gráfico aunque agrietante? ¿Nisman podía ir al Congreso y Ramos Padilla no?

Intentar remover con esos cargos superficiales a un juez que investiga semejante acusación es grave para la república y la independencia de poderes. En todo caso, lo que hay que hacer es comparecer en el juicio y reclamar el debido proceso (competencia, pruebas y demás) para que lo que sea, la corrupción de donde sea, salga a la luz.

Recurrir a la violencia verbal como estamos viendo con tanta liviandad es todavía más grave. Porque cuando se desatan la palabras y ya no alcanzan, lo que sigue se acerca a la tragedia.

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La obsesión del CJNG por expandirse, abre frentes de batalla en gran parte del país

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se ha convertido en el grupo criminal más poderoso y violento de México. En menos de una década logró conformar un red criminal que se extiende en toda América, así como en Europa y Asia.Autoridades mexicanas y estadounidenses han registrado que este grupo criminal opera en 14 estados del país, casi en la mitad de los que conforman el territorio nacional.Mientras el gobierno mexicano en el sexenio pasado realizaba operativos para lograr capturar a Joaquín "El Chapo" Guzmán, o contra los Zetas; el CJNG crecía en el anonimato y aprovechaba los vacíos de poder que producía la división de los grandes cárteles.El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se ha convertido en el grupo criminal más poderoso y violento de México (FOTO: CUARTOSCURO)Su rápido ascenso se debe a su capacidad de vender drogas, lo que le genera grandes ganancias al cártel que utiliza en armamento y para reclutamiento de miembros del grupo delictivo.En octubre del año pasado Estados Unidos incluyó al CJNG en la lista de organizaciones criminales trasnacionales, específicamente dentro de las cinco prioridades del Gobierno, anunció que crearía un grupo de especialistas para combatirlo.También, el Departamento de Estado de EEUU duplicó de 5 a 10 millones de dólares la recompensa para quien proporcione información que lleve a la captura de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), reconocido por las autoridades como el más poderoso en territorio mexicano.El Departamento de Estado de EEUU duplicó de 5 a 10 millones de dólares la recompensa para quien proporcione información que lleve a la captura de Nemesio Oseguera Cervantes (Foto: Twitter)La recompensa que ofrecen por el jefe del CJNG, es la más alta de la que se ofreció por Joaquín El Chapo Guzmán, que alcanzó 3 millones de dólares cuando se fugó en 2015.Mediante el uso de la violencia y las alianzas con grupos criminales locales, han desplazado a los cárteles históricamente dominantes, como el de Sinaloa y de los Beltrán Leyva, en puntos claves para el tráfico de droga en la costa del Pacífico. El intento del gobierno mexicano en 2015, por detener al líder del CJNG, a “El Mencho”, terminó con el derribo de un helicóptero de La Marina en estado de Jalisco y en una jornada violenta con narcobloqueos en distintos estados del occidente del país. Mediante el uso de la violencia y las alianzas con grupos criminales locales, han desplazado a los cárteles históricamente dominantes (Foto: Especial) Frentes que está peleando el CJNG, Veracruz uno de ellos Guanajuato, Veracruz y Guadalajara son las entidades en donde recientemente se han registrado hechos violentos, producto de enfrentamientos con el Cártel Jalisco Nueva Generación, ya se con grupos delictivos rivales o con las fuerzas de seguridad del Estado que pretenden desmantelar a la organización criminal. El pasado fin de semana Veracruz vivió una ola de violencia, derivado de los enfrentamientos, que el cártel que lidera “El Mencho”, ha tenido con los elementos de la Fuerza Civil del estado, un grupo de élite creado para combatir al crimen organizado en la entidad. El saldo de los choques que tuvieron las fuerzas de seguridad y el Cártel Jalisco Nueva Generación en el estado, fue de 5 personas muertas, entre ellos un elemento de la Fuerza Civil; bloques carreteros, camiones, patrullas y trailers incendiados, así como cuarteles baleados en distintos municipios. El saldo de los choques que tuvieron las fuerzas de seguridad y el Cártel Jalisco Nueva Generación en el estado, fue de 5 personas muertas (Foto: Twitter) Lo hechos violentos más notorios comenzaron desde el jueves, cuando un convoy de camionetas con integrantes del CJNG, se encontraron con un conboy de elementos de la Fuerza Civil en las inmediaciones en donde se desarrollaba un carnaval, donde se desató la violencia. Sin embargo, fuentes locales aseguran que días antes ya se habían registrado enfrentamientos. Refieren que la violencia comenzó a recrudecer, luego de que la Fuerza Civil asegurara un rancho en la comunidad de Misantla, confiscando armamento y vehículos, en donde resultó muerto un miembro del cártel. El CJNG en Guadalajara En Guadalajara, recientemente circuló en redes sociales un mensaje en el que el Cártel de Sinaloa (CDS), pide a los líderes del CJNG presentarse en los enfrentamientos y dejen de enviar a sus sicarios. En la misiva firmada por el 5-7, llaman cobardes a los integrantes del CJNG y advierten que pronto irán a asesinarlos (Foto: Twitter) En la misiva firmada por el 5-7, llaman cobardes a los integrantes del CJNG y advierten que pronto irán a asesinarlos, pues ya tienen identificadas sus guaridas. Con el mensaje, el CDS mandó una fotografía en la que aparece una persona con la cabeza deshecha, supuestamente es uno de sus lugartenientes. “Así o mas quieren la limpia, ya llego la barredora que trabaja las 24 hrs he matado muchos hombres hablo de los traicioneros también grandes del gobierno los he mandado al infierno”, se lee en el mensaje. Al mismo tiempo enfrentan a las fuerzas del Estado, hace dos días fue detenido el lugarteniente del CJNG en operativo de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) en el municipio de Cuautitlán de García Barragán, Jalisco. (Foto: Especial) Los elementos del Ejército Mexicano llegaron hasta la comunidad de Tequesquitlan donde capturaron a Heleno o Magdaleno Madrigal, alias “El 20”. Testigos de la zona indicaron que tropas apoyadas por un helicóptero ubicaron a un sujeto identificado como Madrigal Virrieta, quien es considerado como jefe de plaza de la zona sur de la entidad bajo las órdenes de Nemesio Oseguera Cervantes alias “El Mencho”. El CJNG contra el Cártel Santa Rosa de Lima La presencia del CJNG en Guanajuato se consolidó a raíz del debilitamiento de otros grupos criminales como los Zetas y los Caballeros Templarios. “El Mencho” vio en el robo de gasolina, el llamado “huachicoleo”, una oportunidad para expandir sus actividades criminales. 15 personas murieron en un ataque al bar “La Playa” de Salamanca. (Foto: Cuartoscuro) Por Guanajuato pasan oleoductos procedentes de la refinería de Salamanca, la segunda con más producción de las seis que tiene México. El estado se ha convertido en uno de los más peligrosos en los últimos meses, debido a la guerra que enfrenta el CJNG con el Cártel de Santa Rosa de Lima, dedicado principalmente al robo de combustibles y que genera pérdidas para el Estado por aproximadamente 15.9 millones de pesos diarios por sus actividades delictivas. Una de las más sangrientas batallas ocurrió hace casi dos semanas. El ataque a un bar del municipio de Salamanca dejó al menos 15 personas asesinadas y varias heridas, según informes de autoridades locales. Desde hace un par de años, el grupo de Santa Rosa de Lima mantiene una disputa con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por el robo de combustibles en Guanajuato. Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, en agosto del año pasado, a través de un video, anunció que peleará la plaza de Guanajuato al Cártel Santa Rosa de Lima y advirtió a su líder, El Marro, que lo exterminará. Un grupo de sujetos encapuchados armados expresó que El Mencho llegará al municipio de Salamanca, Guanajuato, para dar seguridad a la población y exterminar a la célula criminal liderada por aquel. Actualmente el CJNG es la única organización criminal con presencia en estados tanto del Golfo de México como del Océano Pacífico, de la frontera norte y la frontera sur del país.

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