La otra batalla ganada por Gallardo: cómo logró que Milton Casco se transforme en uno de los mejores jugadores de River

Casco recuperó su lugar ante la partida de Saracchi y volvió al nivel que tuvo en Newell’s (Foto: EFE/Juan Carlos Hidalgo)
Casco recuperó su lugar ante la partida de Saracchi y volvió al nivel que tuvo en Newell’s (Foto: EFE/Juan Carlos Hidalgo)

Marcelo Gallardo nunca lo dudó, ni siquiera cuando el uruguayo Marcelo Saracchi le ganó el puesto: para el Muñeco, Milton Casco es uno de los futbolistas con mayor capacidad técnica del fútbol argentino. Corregir algunas desatenciones defensivas y lograr una mayor tensión competitiva eran algunas de las cuestiones que el entrerriano debía mejorar para recuperar la titularidad. El camino se le allanó a mediados del año pasado, cuando Saracchi fue transferido al Leipzig de Alemania y Casco volvió a adueñarse del lateral izquierdo de River. A partir de entonces, y siempre a fuego lento pero sostenido, mostró un rendimiento creciente que hoy lo tiene en la cresta de la ola desde su llegada a River, hace ya tres años y medio.

Al igual que Gonzalo Martínez en su momento, y que Nicolás De La Cruz en la actualidad, Casco protagoniza de algún modo esas batallas sordas que Gallardo mantiene indirectamente con los hinchas menos pacientes. Y el Muñeco ha ganado otra de esas disputas no deseadas por él: Casco exhibe un nivel de Selección y el domingo, en la clara victoria por 2 a 0 ante Racing, fue una de las figuras del equipo y se llevó una ovación de la multitud, que cantó "Olé, olé, olé, Milton, Milton", por primera vez desde que está en River.

En el clásico se vivió una situación particular sobre el final del partido, cuando una gambeta de Casco que dejó pagando a Ricardo Centurión fue celebrada casi como un grito de gol por los más de 60.000 habitantes de las tribunas. Luego del triunfo ante el equipo de Avellaneda, y ante una consulta de Infobae, Gallardo dijo que el nivel actual de Casco es incluso superior al que mostró cuando jugaba en el Newell's campeón del torneo Final 2013 con Gerardo Martino como técnico del conjunto rosarino.

La jugada de Casco que hizo delirar al Monumental

A Casco se lo nota más concentrado que de costumbre, a caballo de los trabajos que suele realizar con Sandra Rossi, la especialista en neurociencia del plantel. Su velocidad le permite recuperarse de situaciones en las que River le concede espacios a sus adversarios al pararse casi de manera permanente con una postura ofensiva. Y en ataque se lo nota mucho más lúcido: toma mejores decisiones y sus proyecciones por lo general sirven para lastimar a los adversarios.

Nacido hace 30 años en María Grande, una localidad entrerriana de poco más de 7.000 habitantes que queda a 80 kilómetros de Paraná y a 470 de la Capital Federal, Casco se reposicionó en el mapa del plantel de un modo tan marcado que hoy es indispensable para Gallardo. Cuando él no está, en el lateral izquierdo suele jugar Camilo Mayada, un polifuncional capaz de jugar por ambos costados de la defensa como de ocupar casi todas las posiciones en el mediocampo, a excepción de las de volante central o enganche.

"Me siento cómodo. Ahora sí que me estoy sintiendo realmente cómodo", comentó Casco a Infobae con ese tono bajo que lo caracteriza como un futbolista de perfil subterráneo y poco afecto a los micrófonos. Así, jugando en modo Roberto Carlos, su regreso a la Selección quizás esté más cerca de lo que él mismo piensa: ¿cuán lejos está hoy del nivel de Nicolás Tagliafico, el lateral titular de Argentina?

Llegó a River a mediados de 2015 para ser la principal alternativa de Leonel Vangioni, quien a mediados de 2016 se fue al Milan, y le tocó debutar en un Superclásico ante Boca en el Monumental que finalizó con una caída por 1 a 0 para su equipo por un gol del uruguayo Nicolás Lodeiro. No rindió del modo en que esperaba Gallardo, que a mediados de 2017 pidió por un Saracchi que rápidamente le ganó el puesto. La ida del uruguayo a Alemania le devolvió la titularidad, pero los hinchas lo seguían mirando de reojo y Gallardo llegó a pedir incluso por Lucas Olaza, quien recaló en Boca.

River compró su ficha en tres millones de dólares hace tres años y medio
River compró su ficha en tres millones de dólares hace tres años y medio

Hasta que, ya afianzado como titular, sus rendimientos evidenciaron una mejoría y la continuidad que le dio Gallardo lo apuntaló desde la segunda mitad de 2018. Los hinchas dejaron de observarlo con desconfianza y hasta de señalarlo como el responsable de muchos de los pocos males deportivos de River en el último tiempo, y hoy lo disfrutan. Después de todo, Casco supo revertir un escenario que lo tenía en un lugar incómodo: el del futbolista que no genera ninguna empatía con su público. Y eso, justamente, realza el valor de su auspicioso presente.

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Dana Plato, la angelical adolescente de “Blanco y Negro” que vivió su propio infierno

Por Susana Ceballos Dana Plato con Gary Coleman y Todd Bridges en 1980 (Archives/Getty Images) (Getty)Dana Michelle Strain nació en Maywood, California, el 7 de noviembre de 1964, su madre Linda, no tenía pareja y era apenas una adolescente cuando la tuvo. A los siete meses, Dana fue adoptada por Dean y su esposa, Kay. tres años después, el matrimonio se separaba. La niña se quedaba con su madre pero conservaba el apellido de su padre: Plato.Como otros chicos actores, sus primeros pasos los dio en la publicidad y a los siete años ya había protagonizado más de 100 comerciales. El debut en la pantalla grande llegó en 1977, en Regreso a Boggy Creek, una olvidable película de aventuras. Años más tarde, reconoció que rechazó dos papeles que pudieron haber cambiado su vida. El de Regan MacNeil en El exorcista y el de Violet en La pequeña, papel que llevó a la fama a Brooke Shields.Pero la revancha llegaría cuando con 13 años, participó de The Gong Show, un programa de talentos. Un productor la vio y la recomendó para una serie que estaba preparando la cadena NBC. Diff'rnt Strokes, aunque en la Argentina ybuena parte de Latinoamérica, se llamaría Blanco y Negro.Dana Plato en la serie “Diff’rent Strokes”, que na Argentina se llamó “Blanco y Negro”La historia no necesita mucho preámbulo para aquellos que pasaron los 40. Dos hermanos negros huérfanos –Arnold protagonizado por Gary Coleman y Willis, a cargo de Todd Bridges-, son adoptados por el señor Drummond (Conrad Bain), viudo, millonario y con una hija preadolescente, Kimberly. La serie entró rápidamente en el público, e inmortalizó una frase de Arnold: "¿De qué estás hablando, Willis?".La pantalla mostraba a Kimberly, una adolescente segura y feliz de la clase alta neoyorquina. Su cabello rubio, sus ojos azules y su sonrisa encantadora, representaba el tipo de belleza americana de la época. Pero Dana cuando dejaba el traje de Kimberly se transformaba en una chica confundida e insegura. Apenas comenzado el programa empezó a padecer problemas con el abuso de alcohol, la cocaína y la marihuana. A los 14 experimentó una sobredosis de Valium y a los 15, solía presentarse a trabajar alcoholizada.Pese a estos desórdenes -¿o pedidos de ayuda?- su rol fue adquiriendo cada vez más protagonismo en la serie. Además del crédito de su nombre, la presentación incluía largos cameos de ella siempre sonriente. Hasta se hizo merecedora del "¿De qué estás hablando, Kimberly?" de su hermanastro menor.Dana Plato a los 17 años (Grosby Group)Pero en 1984 todo estalló por los aires. Se acercaba la séptima temporada y Dana Plato, entonces de 19, quedó embarazada de su novio, el guitarrista de rock Lanny Lambert, de 21. Dana les sugirió a los guionistas involucrar su embarazo en la trama, pero su pedido fue rechazado. La angelical Kimberly no podía permitirse un embarazo, pero sí un viaje de estudios a París.Mientras Kimberly vivía la fantasía parisina, Dana empezaba a padecer su propio calvario. El 24 de abril de 1984 se casó con Lambert y dos meses después nació su hijo, Tyler Edward. La pareja se divorció en 1988, y el pequeño quedó a cuidado de su padre y su abuela paterna, pasaba muy poco tiempo con Dana. Para peor, la misma semana de su separación, murió su madre adoptiva, algo que la afectó mucho.La vida de Dana Plato osciló desde entonces entre el drama y el thriller. En el plano profesional, nunca pudo repetir el éxito de Blanco y Negro. En la desesperada búsqueda de un nuevo público, se aumentó el tamaño de los pechos y posó para la revista Playboy. Hizo papeles menores en filmes de escasa calidad y repercusión, como el thriller Prime suspect o la comedia Bikini Beach. La Dana adulta y madre parecía no tener lugar en Hollywood.Dana Plato en PlayboyPara colmo, su contador se fugó con buena parte de sus ahorros y la dejó en la ruina. Dana se instaló en Las Vegas y consiguió trabajo como cajera en una lavandería. Pero la plata no le alcanzaba para cubrir sus gastos ni sus gustos, y salió a robar.Con una pistola de aire comprimido, asaltó un videoclub y se llevó 164 dólares. El vendedor llamó al 911 sin poder creer lo que acababa de sucederle. "Me robó la chica que hacía de Kimberly en Diff'rent Strokes", avisó por teléfono. A los 15 minutos, Dana volvió al lugar y fue detenida. La misma sonrisa con la que se paseaba por el penthouse de Park Avenue, ahora sostenía el cartel que indicaba su detención.La noticia conmocionó a la opinión pública. Un conocido entretenedor de Las Vegas, Wayne Newton, pagó una fianza de 13 mil dólares y Dana salió con libertad condicional. Volvería a la cárcel en enero de 1992, luego de falsificar una receta de Valium, y pasó un mes tras las rejas. El pasado la atormentaba, la realidad y la ficción terminaban confundiéndola y así Dana se hundía cada vez más en sus propios demonios.Dana Plato en Las Vegas tras un robo a un comercioLos hechos policiales activaron las alarmas en el escaso núcleo afectivo de Dana Plato. Tuvo un encuentro televisivo con su madre biológica, quien intentó un acercamiento más allá de la pantalla. "Fue un tiempo maravilloso pero breve",reconoció luego Linda. Tampoco tuvo mucha suerte su ex suegra, Joan Richardson, quien siempre le dejó abiertas las puertas de su casa. "Le tuve mucho cariño. Éramos su única familia", contó. Por su parte, el abogado Paul Petersen reconoció haberle dado a Dana unos cuantos cheques para pagar el alquiler. También le presentó a Fred Potts, un aspirante a director de cine, que le propuso un cambio en su vida. El plan era tentador. Dejar atrás Las Vegas, afincarse en Arizona, mantenerse lejos de las drogas y el alcohol, relajarse junto a la piscina. Y volver a empezar como actriz, pero eso nunca sucedió. Dana no se quería dejar ayudar, o no sabía cómo dejarse.Su carrera pegó un vuelco hacia el soft porn, mientras vivía en Florida, en una casa rodante con su nueva pareja, Robert Menchaca, quien también hacía las veces de manager. Ella, mientras tanto, luchaba por mantenerse sobria, pero cada recaída era más dura.El desenlace se precipitó hacia marzo de 1999, cuando una nota en el periódico sensacionalista Esquire la enfureció. Una antigua compañera de cuarto en Los Angeles, Jennifer Wejbe, la acusaba de robarle 700 dólares, manifestaba que nunca había dejado de consumir cocaína y que vivía desganada en medio de una pila de platos sucios. También contó que la había visto mendigando en Hollywood y aseguraba que se le había insinuado.El 7 de mayo de 1999, Dana se presentó en el programa de radio del locutor Howard Stern, en Nueva York, para hacer su descargo. Reconoció haber sido adicta aunque se manifestó limpia de drogas y alcohol. "Sólo tomo los medicamentos para las muelas", aseguró. El programa tuvo un impacto inmediato y los oyentes se volcaron en masa al teléfono, para declararla culpable o inocente. Incluso Stern tomó partido por Dana, quien ofreció un mechón de sus cabellos rubios para hacer un análisis. Stern reconocería que luego del programa, la actriz montó un escándalo para que se lo devolviera. La producción conservó el mechón, aunque el análisis nunca se hizo.Luego del éxito de “Blanco y Negro”, Dana Plato no pudo afirmarse en el cine ni en la televisión. Murió el 8 de mayo de 1999 (Grosby Group)Al día siguiente, Dana y su pareja emprendieron viaje rumbo a Los Ángeles, pero como se celebraba el Día de la Madre, se detuvieron en Moore, Oklahoma, para saludar a la madre de Robert. Durante la reunión, Dana se sintió cansada y se fue a recostar en la casa rodante. Un rato después estaba muerta. La autopsia determinó una sobredosis por ingerir un calmante y un relajante muscular, y se apuntó el suicidio como causa más probable.El cuerpo de Dana Plato fue incinerado días más tarde, pero su calvario no iba a terminar allí. Casi 11 años después, su hijo Tyler, con un largo historial de problemas con drogas y alcohol, se pegaba un balazo en la cabeza.Cuando le preguntaban acerca del destino de los protagonistas de Blanco y negro Dana solía decir burlona: "Posé desnuda para Playboy, Gary está demandando a sus padres, Todd fue arrestado… Ese Drummond sí que fue un pésimo padre". El humor no alcanzó para salvarla de un destino tan triste que ni los guionistas más creativos podrían haber previsto para ella.SEGUÍ LEYENDOMeryl Streep, cuando una muerte destruyó el corazón de la actrizUna infancia diferente, una frase oportuna y un orgasmo en vivo: retrato de Natacha Jaitt, la mujer que vivió al límite

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