A la herencia K se le agrega ahora la herencia Cambiemos

Ahora, en su último año de Gobierno de CambIemos, aparece de nuevo el fantasma de que el kirchnerismo pueda tener la posibilidad de acceder al poder. Sería imperdonable que luego del esfuerzo que tanta gente hizo para frenar a esa asociación ilícita que llegó al Ejecutivo, vació la Argentina a puro latrocinio, produciendo uno de los saqueos más grandes de su historia, esa legión de delincuentes tenga alguna chance de volver a revolear bolsos con euros gracias al inmovilismo del gobierno y, por sobre todas las cosas, por no haber denunciado en su momento la terrible herencia recibida.

Lo cierto es que si en octubre se produce la polarización esperada entre Cambiemos y el kirchnerismo y el primero retiene el poder, tendrá que lidiar de nuevo con la herencia recibida y con la propia herencia, ya que en estos 4 años habrán agregado otros problemas a los ya heredados por el kircherismo como es el caso de la deuda pública para financiar el déficit fiscal por el gasto público que no se animaron a bajar.

En estos 4 años habrán agregado otros problemas a los ya heredados por el kirchnerismo como es el caso de la deuda pública para financiar el déficit fiscal por el gasto público que no se animaron a bajar

El desafío que la Argentina tiene por delante para entrar en serio en una senda de crecimiento sostenido es de una magnitud insospechada que no se resuelve con retoques en el tipo de cambio, en la tasa de interés o haciendo artilugios financieros ni aplicando aspirinetas al tema fiscal.

Los 163 impuestos nacionales, provinciales y municipales que detectó el IARAF implican un aumento sobre los 96 impuestos nacionales, provinciales y municipales que ya había detectado Antonio Margariti en 2015, si mal no recuerdo.

Pero esa maraña de impuestos se explica por el fenomenal aumento del gasto público consolidado a partir de la llegada del kirchnerismo al gobierno en 2003.

Como puede verse en el gráfico, el gasto público consolidado pasó de un promedio del 31,5% sobre el PBI en la década del 90, cuando ya el gasto público era alto, a un máximo de 47,1% en 2016. O sea que el gasto consolidado aumentó 15,6 puntos porcentuales del PBI. Para ponerlo de otra forma, si quisiéramos volver a los niveles de gasto público consolidado respecto al PBI de los 90, habría que bajar el gasto consolidado unos USD 77.000 millones o, si se prefiere, habría que reducir un 34% el gasto público consolidado actual.

El gasto público consolidado pasó de un promedio del 31,5% sobre el PBI en la década del 90, cuando ya el gasto público era alto, a un máximo de 47,1% en 2016

Si eso no se quiere hacer, entonces habrá que soportar una carga tributaria consolidada que pasó del 23% del PBI en 2003 al 41,7% del PBI en 2018 y que tampoco alcanza para evitar el déficit fiscal.

Como consecuencia del aumento del gasto público, la carga tributaria casi se duplicó desde el inicio del kirchnerismo a la actualidad, haciendo estragos en el endeudamiento público, disparando el peso de los intereses de la deuda sobre la recaudación impositiva y afectando el nivel de empleo privado.

Deterioro de la economía real

La recesión de 2018 comienza en abril de ese año. Si tomamos la cantidad de puestos de trabajo del sector privado en blanco en marzo de 2018 y los comparamos con los de noviembre del mismo año vemos una caída de 158.000 puestos sin considerar a los autónomos ni a los monotributistas. En cambio, en el mismo período, el empleo público consolidado (nación, provincias y municipios) aumentó en 43.900 puestos. Todos estos datos son de la Secretaría de Trabajo.

Tomando todo el período de Cambiemos, el empleo privado en relación de dependencia cayó en 102.000 puestos de trabajo y el empleo público consolidado creció en 58.800 puestos de trabajo. Es muy clara la evidencia que es el sector privado el que está sufriendo los efectos del ajuste, mientras los tres niveles de gobierno tiemblan ante la posibilidad de reducir un solo puesto de trabajo en el Estado.

Es muy clara la evidencia que es el sector privado el que está sufriendo los efectos del ajuste, mientras los tres niveles de gobierno tiemblan ante la posibilidad de reducir un solo puesto

Por un lado el que pierde puestos de trabajo es el sector privado y, por otro lado, el único rubro en que el Gobierno bajó el gasto público fue en subsidios económicos que tienen como contrapartida el incremento de las tarifas de los servicios públicos.

Puesto de otra forma, como corresponde y apoyo, el gobierno fue eliminando los subsidios económicos, en particular los que mantenían artificialmente bajas las tarifas de los servicios públicos, y la gente empezó a pagar más por dichos servicios, pero al mismo tiempo, el Poder Ejecutivo no bajó otros gastos del Estado para aliviar la carga impositiva.

De manera que el sector privado paga lo que corresponde por los servicios públicos pero no tiene alivio de la presión impositiva porque tiene que seguir sosteniendo a piqueteros, infinidad de planes sociales que Carolina Stanley decidió que son un derecho de los que reciben esos planes, sin aclarar de dónde surge ese derecho ni quién tiene la obligación de mantener a otro para que no trabaje y a legiones de empleados públicos que son intocables. Como si en Argentina hubiese prerrogativas de sangre y de nacimiento.

Para que tengamos una idea, el gasto público corriente (incluidos los intereses de la deuda pública) disminuyeron 3,6 puntos del PBI en la era Cambiemos, pero 2 puntos de esos 3,6 se explican por menos subsidios económicos, que es lo mismo que decir mayores tarifas de los servicios públicos pero no baja de impuestos.

Además, el Gobierno bajó 3,6 puntos el gasto corriente pero aumentó el gasto en intereses en 1,6 puntos del PBI que pasaron de 2% en 2015 a 3,6% en 2018, incluyendo los interés intrasector público.

El gasto público corriente (incluidos los intereses de la deuda pública) disminuyeron 3,6 puntos del PBI en la era Cambiemos, pero 2 puntos de esos 3,6 se explican por menos subsidios económicos, que es lo mismo que decir mayores tarifas

En síntesis, el Gobierno ahorró 2 puntos del PBI en gastos corrientes cobrando más tarifas, pero otros 1,6 puntos del PBI se le fueron en intereses de la deuda para financiar el gradualismo. Puro costo para el sector privado.

Expectativas sin fundamentos

Desde el Gobierno dicen que a medida que la economía crezca, se va a poder bajar el gasto público, y la oposición, que habla sin mirar los números, se espanta del ajuste salvaje y dice que esto se resuelve con crecimiento. Me permito advertir que ambos deliran. La Argentina no puede crecer con este gasto público ni carga tributaria. Así que decir que esto se resuelve bajando el gasto público y dejando de mentir con que la salida es el crecimiento sin que se baje el gasto previamente.

¿Cómo se resuelve este problema? ¿Cómo se rompe este círculo vicioso por el cual el Gobierno dice que no se puede bajar el gasto hasta que no haya inversiones y sabemos que no hará inversiones con esta carga impositiva? Lamentablemente, Cambiemos no sólo desperdició la oportunidad de contar la herencia recibida, sino que además se endeudó para no cambiarla. Se endeudó para pagar los sueldos en vez de endeudarse para financiar la reforma del estado. Si antes uno podía pensar en bajar los impuestos para atraer inversiones a un ritmo mayor al que se bajaba el gasto público y financiar el déficit hasta que hubiese equilibrio con endeudamiento, ahora ese instrumento no lo veo.

Antes uno podía pensar en bajar los impuestos para atraer inversiones a un ritmo mayor al que se bajaba el gasto público y financiar el déficit hasta que hubiese equilibrio con endeudamiento, ahora ese instrumento no lo veo

De manera que, desafortunadamente, el mayor ritmo de ajuste tendrá que venir por el lado del gasto público para poder reducir la carga tributaria y atraer inversiones para crecer. Una combinación de baja del gasto público, con reducción de impuestos y reforma laboral podría romper el círculo vicioso en el que estamos metido. Dicho de otra forma, el famoso gradualismo dejó una herencia más pesada que la que se recibió y tendrá costos políticos que pagar más altos que si se hubiese aplicado una política de shock desde el inicio contando la herencia recibida.

El sistema de jubilaciones fue distorsionado con las moratorias abusivas
El sistema de jubilaciones fue distorsionado con las moratorias abusivas

Las 3 bases para el mejor ajuste

¿Dónde bajar el gasto? En los programas sociales (ya he explicado varias veces cómo hacerlo), en las jubilaciones de aquellos que nunca aportaron al sistema y Cristina Fernández de Kirchner agregó terminando de quebrar a un sistema de reparto inviable, y en el empleo público.

Esto debería ser acompañado por el ajuste por inflación de los balances en una primera etapa y luego la reducción de las tasas impositivas. Tal vez habría que pensar en pasar de un Impuesto a las Ganancias a un flat tax. Considerando que la salida más rápida para crecer está en las exportaciones, la reducción de derechos de exportación hay que retomarla en forma inmediata.

Ronald Reagan y Margaret Tatcher consolidaron su liderazgo cuando pagaron el costo político de enfrentar a la mafia de los sindicatos. Reagan con los controladores aéreos y Tatcher con los mineros. Mostrada la convicción de avanzar en las reformas, la confianza renace y las inversiones pueden llegar.

Ronald Reagan y Margaret Tatcher consolidaron su liderazgo cuando pagaron el costo político de enfrentar a la mafia de los sindicatos

En síntesis, para lograr romper el círculo vicioso de decadencia en el que estamos sumergido hace falta un plan económico consistente, ejecutado por personas de trayectoria y prestigio y una fuerte y clara convicción del presidente de pagar el costo político que haya que pagar para llevar adelante ese plan.

En ese contexto no hay lugar para funcionarios que sigan difundiendo la demagogia diciendo que quienes reciben un plan social no tienen que agradecer nada porque es su derecho a vivir del trabajo ajeno, ni tampoco hay para los especialistas en roscas políticas que pueden servir para ganar una elección pero luego no sirven para sacar al país de la decadencia, al contrario, lo terminan hundiendo.

Chequea también

Contundente descargo de Natalie Pérez tras las críticas de sus seguidores a su novio

Natalie Pérez publicó en su cuenta en Instagram dos fotos junto a su novio con un tierno mensaje por el Día de los Enamorados el jueves pasado. Si bien muchos de sus seguidores le dieron "like" a la imagen y le dejaron comentarios positivos, otros dejaron mensajes cargados de bronca y odio. Como suele pasar en las redes sociales.Una de las fotos que publicó Natalie Pérez junto a su novio que recibió varias críticas de sus seguidores"¿Le regalaste la permanente de rulos en el pecho? Dios mío", "te podrías haber esforzado, nena", y "¿ese panqueque está con vos?", fueron algunos de los lamentables comentarios que recibió la actriz y cantante en la publicación. Uno por uno, ella los fue respondiendo. Pero le pareció que no fue suficiente y posteó otra imagen con él y un contundente descargo para los haters."Él es mi bombón. Esta foto la saqué porque era la última mañana que compartíamos del verano. Él va con basura en la mano porque siempre levanta lo que la gente tira en la playa. Eran las 7 AM y nos habíamos despertado porque él tenía que trabajar allá lejos donde trabaja, lejos de acá pero cerca de allá, del mar del horizonte. Eso es lo que le gusta. A mí también, pero de momento no coincide con mi trabajo", comienza su publicación."También tiene un poco mal sacados los pelos del pecho por mí: se nos quedó sin batería la máquina -a mí siempre me pasan esas cosas-. El tema es que cada tanto se rebaja por el calor que le ocasiona", continúa.La cantante subió esta foto para hacer su descargoLa artista dijo que para ella es "un ejemplo de persona" por sus valores y que "hay personas que vienen iluminadas desde otro lugar". En ese sentido, indicó: "Todo lo que vean en Instagram deberían poder verlo en vivo antes de dar un like. No todo es tan real: el espíritu, la energía y la vibra de una persona cuando la ves cara a cara puede cambiar absolutamente tu idea sobre la misma"."¡Por favor! No quiero que me pongan si está bueno o no está bueno. No quiero saber cuántas gustan de mi compañero o cuántas no. Solo estoy orgullosa de salir con él y aunque sus comentarios no influyen en mi decisión, pueden herir", confesó."Lo veo al lado mío en todas las aulas que pisé en esta vida desde la sala de tres hasta quinto año. Lo último que le vi fue lo que respondí (estaba caliente y no soy recomendable). Durante muchos años fue un gran amigo de mi vida, siempre me acompañó y me cuidó. Le vi y le veo a él todo lo que no encuentro en ningún otro. Él es macho por rústico, por bohemio, masculino, pero nada machista. Él ha cambiado mi forma de pensar en varios aspectos", continuó.Y concluyó: "No le gusta nada que suba fotos de él en mi Instagram, prefiere la vida sin exposiciones aunque los portales se hayan encargado de poner siempre siempre su nombre y apellido sin que yo se los proporcione. Tal vez creen que son buenos periodistas o detectives averiguándolo, pero solo son unos maleducados que no respetan la decisión de una persona. Así estamos. Esta es la última foto así no se enoja conmigo".SEGUÍ LEYENDODiego Torres presentó el video que grabó con Carlos Vives y Natalie PérezNatalie Pérez reveló el tip "antifashion" de Marcela Kloosterboer: "No es perfecta, tiene un tema con…"¿Casualidad o competencia musical? Lali Espósito y Natalie Pérez estrenaron sus nuevos videoclips

A %d blogueros les gusta esto: