Las mejores fotos de la semana: Lucía Celasco, Tini y Sol Pérez deslumbran, Sabrina Rojas y Castro se separan, Ángela y Casanovas se reencuentran

“¡Vení, vení, vení, sacate una foto…!”. Flor Vigna accede al pedido de sus fans y se toma una selfie. Sucedió al terminar la primera función de “Una noche, nada más”, que protagoniza en el Nacional con Nico Vázquez (en la foto, atrás, saludando a sus admiradoras) y Benjamín Rojas. Y ya se asoma un éxito… (Foto: Teleshow)
“¡Vení, vení, vení, sacate una foto…!”. Flor Vigna accede al pedido de sus fans y se toma una selfie. Sucedió al terminar la primera función de “Una noche, nada más”, que protagoniza en el Nacional con Nico Vázquez (en la foto, atrás, saludando a sus admiradoras) y Benjamín Rojas. Y ya se asoma un éxito… (Foto: Teleshow)
Parece que él avanzara, en plena maniobra de seducción. Y que ella, conocedora del juego, se dejara impresionar. Pero no… Nada de eso. Cuando esta imagen fue capturada por el fotógrafo de Telesow, Sabrina Rojas y Luciano Castro ya estaba separados, luego de nueve años. Entonces, ¿cómo se explica esta foto tomada en Mar del Plata? Quizás, los dos lograron transitar con armonía una ruptura. Tal vez, es apenas un impasse, como los que ya tuvieron… Se sabrá con el tiempo (Foto: Teleshow)
Parece que él avanzara, en plena maniobra de seducción. Y que ella, conocedora del juego, se dejara impresionar. Pero no… Nada de eso. Cuando esta imagen fue capturada por el fotógrafo de Telesow, Sabrina Rojas y Luciano Castro ya estaba separados, luego de nueve años. Entonces, ¿cómo se explica esta foto tomada en Mar del Plata? Quizás, los dos lograron transitar con armonía una ruptura. Tal vez, es apenas un impasse, como los que ya tuvieron… Se sabrá con el tiempo (Foto: Teleshow)
Allí, casi escondida detrás del vendaje, se la alcanza a divisar a Belén Pouchan. ¡Ahora está bien! A no alarmarse… Pero el susto fue grande. Quien fuera la bailarina contorsionista de “ShowMatch” realizaba una acrobacia en una silla gigante colocada en una plaza de Madrid cuando terminó golpeándose la cara con dureza. El resultado: mucha sangre, cinco puntos de sutura y un enojo mayúsculo por una atención en el hospital que no fue la mejor. Igual, Belén continúa con su viaje, acompañada por su mamá. Al regresar a Buenos Aires se realizará un tratamiento para que no le quede marca alguna. Y que todo sea apenas un mal -y doloroso- recuerdo
Allí, casi escondida detrás del vendaje, se la alcanza a divisar a Belén Pouchan. ¡Ahora está bien! A no alarmarse… Pero el susto fue grande. Quien fuera la bailarina contorsionista de “ShowMatch” realizaba una acrobacia en una silla gigante colocada en una plaza de Madrid cuando terminó golpeándose la cara con dureza. El resultado: mucha sangre, cinco puntos de sutura y un enojo mayúsculo por una atención en el hospital que no fue la mejor. Igual, Belén continúa con su viaje, acompañada por su mamá. Al regresar a Buenos Aires se realizará un tratamiento para que no le quede marca alguna. Y que todo sea apenas un mal -y doloroso- recuerdo
Cumplen lo que para muchos es, injustamente, la fórmula de la felicidad: son lindas, jóvenes y exitosas. Pero además, como lo demostraron en un evento en Punta del Este, tienen buena onda. Y eso, tratándose de la farándula, sí que es una excepción. Se trata de Lucía Celasco y Tini Stoessel. A esta altura, no hace falta mayor presentación (Foto: GM Press)
Cumplen lo que para muchos es, injustamente, la fórmula de la felicidad: son lindas, jóvenes y exitosas. Pero además, como lo demostraron en un evento en Punta del Este, tienen buena onda. Y eso, tratándose de la farándula, sí que es una excepción. Se trata de Lucía Celasco y Tini Stoessel. A esta altura, no hace falta mayor presentación (Foto: GM Press)
Bolsita en mano para recolectar los residuos que entrega su pichicho (ojalá todos los vecinos de Capital hicieran lo mismo…) sin que se le caiga ningún anillo, Mercedes Sarrabayrouse, la mamá de Lucía Celasco, pasea descalza por las veredas de Punta del Este. Y lo hace con una camisola que causa furor entre las celebridades que se encuentran en Uruguay. Glamour de diva, que le dicen. Y que se hereda… (Foto: GM Press)
Bolsita en mano para recolectar los residuos que entrega su pichicho (ojalá todos los vecinos de Capital hicieran lo mismo…) sin que se le caiga ningún anillo, Mercedes Sarrabayrouse, la mamá de Lucía Celasco, pasea descalza por las veredas de Punta del Este. Y lo hace con una camisola que causa furor entre las celebridades que se encuentran en Uruguay. Glamour de diva, que le dicen. Y que se hereda… (Foto: GM Press)
Al término de la función de “El ardor”, Mirtha Legrand se acercó a los camarines para saludar su nieta, Juana Viale. Acompañada por Luciano Cáceres, la actriz se luce sobre el escenario del Teatro Auditorium, de Mar del Plata. Chiquita conoce muy bien ese lugar: Juanita ocupa el mismo camarín que la conductora usara en 1976, cuando protagonizó la obra “Constancia”
Al término de la función de “El ardor”, Mirtha Legrand se acercó a los camarines para saludar su nieta, Juana Viale. Acompañada por Luciano Cáceres, la actriz se luce sobre el escenario del Teatro Auditorium, de Mar del Plata. Chiquita conoce muy bien ese lugar: Juanita ocupa el mismo camarín que la conductora usara en 1976, cuando protagonizó la obra “Constancia”
“Al fin solos”, escribió Jimena Barón al postear esta foto en su cuenta de Instagram, y contradiciendo así aquella definición: para quien suele mostrar gran parte de su vida privada en las redes sociales, resulta difícil conservar una privacidad a prueba de miradas ajenas. “La recompensa del padrastro”, agregó la cantante, en una clara mención a su pareja, Mauro Caiazza, quien mantiene un gran relación con su hijo (Morrison Osvaldo). Lo cierto es que los novios disfrutan de unos días en República Dominicana. Y solos, más allá de que los ven los 5.1 millones de seguidores que Jimena tiene en Instagram…
“Al fin solos”, escribió Jimena Barón al postear esta foto en su cuenta de Instagram, y contradiciendo así aquella definición: para quien suele mostrar gran parte de su vida privada en las redes sociales, resulta difícil conservar una privacidad a prueba de miradas ajenas. “La recompensa del padrastro”, agregó la cantante, en una clara mención a su pareja, Mauro Caiazza, quien mantiene un gran relación con su hijo (Morrison Osvaldo). Lo cierto es que los novios disfrutan de unos días en República Dominicana. Y solos, más allá de que los ven los 5.1 millones de seguidores que Jimena tiene en Instagram…
¡¿Y ese quién es?! ¿El hombre que baja a la playa con camisa oscura y pelo cuidadosamente enmarañado? ¡No! Claro que no… Ese es el economista Javier Milei, cuya opinión toma cada vez más fuerza. Nos referimos al fortachón -justamente- que deja verse detrás suyo. Pues bien, es un admirador del economista, quien pasó por Mar del Plata para hacer una función de su obra teatral. Y por lo visto, en lo que no ahorra Milei es en popularidad (Foto: Christian Heit)
¡¿Y ese quién es?! ¿El hombre que baja a la playa con camisa oscura y pelo cuidadosamente enmarañado? ¡No! Claro que no… Ese es el economista Javier Milei, cuya opinión toma cada vez más fuerza. Nos referimos al fortachón -justamente- que deja verse detrás suyo. Pues bien, es un admirador del economista, quien pasó por Mar del Plata para hacer una función de su obra teatral. Y por lo visto, en lo que no ahorra Milei es en popularidad (Foto: Christian Heit)
Ángela Torres y Agustín Casanova, de nuevo juntos, como en los meses de “Simona”. Ocurrió en el show que la cantante brindó en Camet, Mar del Plata, abriendo el ciclo AcercArte. Y que contó con un invitado especial: su ex compañero (¿y otro tipo de ex más…?). El verde de la iluminación no es casual: desde la lucha por la legalización del aborto, con ese color se identifica Ángela. Vale
Ángela Torres y Agustín Casanova, de nuevo juntos, como en los meses de “Simona”. Ocurrió en el show que la cantante brindó en Camet, Mar del Plata, abriendo el ciclo AcercArte. Y que contó con un invitado especial: su ex compañero (¿y otro tipo de ex más…?). El verde de la iluminación no es casual: desde la lucha por la legalización del aborto, con ese color se identifica Ángela. Vale
Sol Pérez exhibe su nuevo tatuaje, aquel que se observa en su pierna derecha, en una nueva edición del Mar del Plata Moda Show que este año volvió a realizarse en las escalinatas del Costa Galana. La vedette de Carmen Barbieri fue una de las grandes figuras del clásico evento, que también contó con su compañera Micaela Viciconte, Ingrid Grudke, Cande Ruggeri y Anamá Ferreira, entre otras. También brindaron un show Flavio Mendoza, Karina La Princesita y el espectáculo “Bien Argentino” (Foto: Christian Heit)
Sol Pérez exhibe su nuevo tatuaje, aquel que se observa en su pierna derecha, en una nueva edición del Mar del Plata Moda Show que este año volvió a realizarse en las escalinatas del Costa Galana. La vedette de Carmen Barbieri fue una de las grandes figuras del clásico evento, que también contó con su compañera Micaela Viciconte, Ingrid Grudke, Cande Ruggeri y Anamá Ferreira, entre otras. También brindaron un show Flavio Mendoza, Karina La Princesita y el espectáculo “Bien Argentino” (Foto: Christian Heit)
Lola Latorre recibe el beso de su mamá, Yanina, y el abrazo de su papá, Diego, quien las abraza a las dos; cerquita, su hermano, Dieguito, espera su turno para saludarla por sus 18 años. La flamante modelo los celebró con una gran fiesta en Punta del Este, donde la familia disfruta de sus vacaciones (Foto: GM Press)
Lola Latorre recibe el beso de su mamá, Yanina, y el abrazo de su papá, Diego, quien las abraza a las dos; cerquita, su hermano, Dieguito, espera su turno para saludarla por sus 18 años. La flamante modelo los celebró con una gran fiesta en Punta del Este, donde la familia disfruta de sus vacaciones (Foto: GM Press)
Pinky se aferra al ramo de flores como Leo Satragno, su hijo mayor, se aferró a la vida hasta este jueves por la tarde, cuando luego de un encuentro con su mamá y su padre, Raúl Lavié, su corazón dejó de latir. Leo Satragno tenía 54 años y era músico. Y este viernes al mediodía sus restos fueron despedidos en el Cementerio de la Chacarita. Su hermano menor, Gastón, contó después que Pinky tomó la mano de Leo en su agonía. Y así, madre e hijos aferrados, juntos, llegó el último suspiro (Foto: Maximiliano Luna)
Pinky se aferra al ramo de flores como Leo Satragno, su hijo mayor, se aferró a la vida hasta este jueves por la tarde, cuando luego de un encuentro con su mamá y su padre, Raúl Lavié, su corazón dejó de latir. Leo Satragno tenía 54 años y era músico. Y este viernes al mediodía sus restos fueron despedidos en el Cementerio de la Chacarita. Su hermano menor, Gastón, contó después que Pinky tomó la mano de Leo en su agonía. Y así, madre e hijos aferrados, juntos, llegó el último suspiro (Foto: Maximiliano Luna)

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Ezeiza, la “masacre” que no fue

Una lucha por el control del palco que derivó en enfrentamientoSe ha impuesto una versión simplista de los años 70, relatada por ex dirigentes montoneros como Miguel Bonasso, Horacio Verbitsky y otros, cuyo desarrollo puede sintetizarse de este modo: "Nosotros fuimos los que más luchamos para traer a Perón y él cuando llegó nos traicionó, se alió con los malos (sindicalistas y otros) nos persiguió y nos echó de la Plaza". En síntesis, la historia de un tercer Perón fascista que viene a convalidar la teoría de los viejos izquierdistas que en 1946 se aliaron al embajador norteamericano Spruille Braden para enfrentar al "nipo-nazi-fascismo" peronista. Otros autores de cuño liberal, aunque critican a la guerrilla montonera, coinciden con ellos que el malo de la película fue Perón. Terminan compartiendo la versión del mismo Jorge Videla de que "la Triple A fue una creación directa de Perón", y de que la represión ilegal "no fue idea de las FFAA sino del propio gobierno peronista".Y, en esa versión de la historia, se cruzan y coinciden los Bonasso y Verbitsky con el genocida Jorge Rafael Videla. La guerrilla necesita ese argumento para justificar sus gravísimos errores políticos y los genocidas para descargar sus culpas.La multitudinaria concentración en EzeizaMi libro La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón está dedicado íntegramente a desmontar esta versión simplista de una historia de buenos y malos. Con la particularidad de que está basado en el testimonio de 50 militantes del bando de los "buenos", o sea, ex guerrilleros que lucharon hasta 1973 por el retorno de Perón. Allí explico en detalle los sucesos del 20 de junio en Ezeiza que trataré de sintetizar brevemente aquí.En el relato montonero, el “ajusticiamiento” de Rucci fue para vengar la “Masacre de Ezeiza”Hace poco alguien dijo que el Pacto Social de Perón en 1973 fue una idea genial. Pacto que tenía dos soportes: Jose Ber Gelbard, por el sector empresario, y José Ignacio Rucci, por la CGT. Habría que decir que asesinar a Rucci dos días después de que Perón ganase por el 62 por ciento de los votos no fue un acto justiciero por parte de Montoneros, sino uno de los errores más gruesos de su historia, error que los llevó a enfrentar a Perón muchos meses antes de que el General los tratase de "imberbes" en la Plaza.Y aquí empalma el relato montonero con los hechos de Ezeiza. El "ajusticiamiento" de Rucci fue para vengar la "Masacre de Ezeiza". La descripción sucinta de los hechos es la siguiente: para recibir al General Perón en su retorno definitivo a la patria, se convocó un acto, en un palco montado en cercanías del puente 12 de la autopista Richieri. Cerca de 3 millones de personas se dieron cita desde muy temprano. Pero lo que iba a ser una fiesta esperada durante 18 años se transformó en una enorme frustración.Cerca de las 14 horas, en la parte posterior del palco se generó un tiroteo entre el grupo de custodia y una gruesa columna de Juventud Peronista identificada con FAR y Montoneros. El saldo de los enfrentamientos fue de 13 muertos y un número indeterminado de heridos.Los titulares de los principales diarios no mencionaban las palabras masacre o matanza sino: "Enfrentamientos entre grupos armados". Sin embargo FAR y Montoneros, denunciaron que había sido una emboscada preparada por los sectores de la ortodoxia peronista, que se convirtió en una matanza. Lo sugestivo es que sólo mencionaban dos o tres nombres de militantes asesinados. El mito de la "masacre" se agigantó con el tiempo y hoy casi nadie discute ese paradigma.En Ezeiza -como en muchos otras concentraciones de este tipo- hubo una disputa por copar el acto, movilizando grandes columnas para llegar con sus carteles lo más cerca posible del palco. Y sin dudas los ganadores fueron las columnas movilizadas por FAR y Montoneros que llegaron a posicionar sus carteles a pocos metros. El ex coronel Jorge Osinde se hizo cargo de la seguridad del palco, desplazando a las policías federal y provincial. Para ese fin constituyó un grupo de unos trescientos "pesados" con gente de la CNU (Concentración Nacional Universitaria), del CdO (Comando de Organización), custodios sindicales y ex militares peronistas. Un grupo variopinto de personajes de pocas luces, pero con vocación de "caza zurdos". Los proveyó de armas cortas y largas con directivas poco claras respecto en qué caso usarlas.En las columnas montoneras, identificados con brazaletes de colores diferenciados, marchaban grupos de militantes portando armas cortas de "defensa personal" . El propio Mario Firmenich calculó que serían unos cinco mil cuadros de JP armados "solo con armas cortas". Esta frase se destaca en todos los relatos como si las "armas cortas" fuesen un adorno o una banderita en la mano. Imaginemos entonces, un acto multitudinario con tres millones de personas, donde hay 300 locos en el palco fuertemente armados, y cinco mil jóvenes mezclados entre la gente provistos de armas cortas, pujando por ver quién pone los carteles más cerca. Un cóctel explosivo al que sólo le hacía falta una chispa para derivar en caos. Esto fue lo que sucedió a espaldas del palco, cuando una gruesa columna con carteles de FAR y Montoneros intentó pasar por detrás para posicionarse a la derecha del palco, lo que fue interpretado por los custodios como el intento de tomar el palco por asalto. Primero fueron insultos y empujones, luego cadenazos, hasta que alguien tiró el primer tiro y se desató el pandemonio. Lo que siguió fue una enorme confusión en la que nadie tenía claro quiénes ni contra quién disparaban.De los 13 muertos en la refriega, cuatro pertenecían a la JP: Horacio "Beto" Simona de Montoneros, Antonio Quispe de las FAR, Hugo Oscar Lanvers de la UES y Raúl Obregozo de la JP La Plata. Entre los custodios del palco las víctimas fueron tres: el capitán RE del ejército Máximo Chavarri, y los militantes del CdO: Rogelio Cuesta y Carlos Domínguez . Los otros 6 fallecidos no fueron reivindicados como militantes de ningún sector lo que indica que serían simples asistentes al acto. Los hechos hablan por sí mismos. Si de semejante despliegue de armas hubo cuatro muertos del sector FAR y Montoneros y tres muertos de los custodios del palco, es forzado caracterizar como emboscada y masacre. En todo caso habrá sido un enfrentamiento desigual donde ambos bandos pagaron su costo en vidas. La confusión e impericia de los custodios del palco fue tan grande que los llevó a atentar contra quienes serían de su propio bando. Es el caso los ocho torturados en el hotel de Ezeiza por la gente de Osinde: ninguno integraba las filas de la JP . Dardo José González y Luis Pellizon pertenecían a la UOM de Campana. Alberto Formigo y Tomás Almada, al sector ortodoxo de la juventud. Raúl Alberto Bartolomé, agente de la policía de Mendoza, llegó a Ezeiza con la CNU y relata que "me llevaron al hotel de Ezeiza y me torturaron, con Ciro Ahumada dirigiéndolos".La foto más simbólica de EzeizaSi existe una foto que simboliza los hechos de Ezeiza, es la del joven de pullover claro, izado al palco desde los pelos. Esa imagen se presenta como prueba irrefutable, de la agresión de que fueron víctimas los militantes de FAR y Montoneros. Sin embargo, en el año 2010, el investigador y escritor Enrique Arrosagaray logró descubrir y entrevistar al joven de la foto. Se llama Juan José Rincón, vive en Dock Sud. Era militante en la Juventud Peronista de la República Argentina ("Jotaperra"), de la ortodoxia peronista, y concurrió a Ezeiza, con la columna de Herminio Iglesias.Entre los testimonios de La Lealtad es muy clara Marcela Durrieu, ex militante montonera y participe de la refriega, cuando analiza lo sucedido : "No sé cómo empezó el tiroteo, pero un enfrentamiento, por grave que sea, no es lo mismo que una masacre y no es cierto que los montoneros habían concurrido desprevenidos y no imaginaran un posible enfrentamiento. Y esto no es de ninguna manera una disculpa a los hijos de puta de Osinde y compañía, pero si lo realmente importante era el encuentro de Perón con su pueblo, la respuesta debió ser facilitarlo, independientemente de quien custodiara el palco, y asegurar que no hubiera incidentes. Me detengo en esto, porque Ezeiza fue una excusa perfecta para comenzar la estrategia de victimización y enfrentamiento frontal con el peronismo y con Perón. La insistencia en destacar que había sido una emboscada, en asignarse todos los muertos y heridos, en magnificar los hechos y en diluir la trascendencia de la imposibilidad del descenso de Perón fueron una política dirigida a convencer al país y a la tropa propia de la condición de víctimas. La Conducción [de Montoneros] tenía resuelto, o consideraba irremediable el enfrentamiento con Perón, desde el día en que quedó claro el regreso, sólo faltaba resolver el momento y la forma y, supongo que consciente o inconscientemente, el inicio fue Ezeiza"El autor es escritor. Su último libro es "Salvados por Francisco", Ediciones B 2019Seguí leyendo:Aldo Duzdevich: "Durante la dictadura, Bergoglio arriesgó mucho más que los que lo critican"Peronismo o kirchnerismo

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