Adiós a la estética Versace: la mansión swinger de Punta del Este cambió de nombre y ahora pretende ser una casa de familia

La nueva fachada de la casa donde hasta el año pasado se realizaban fiestas sexuales privadas con intercambio de parejas
La nueva fachada de la casa donde hasta el año pasado se realizaban fiestas sexuales privadas con intercambio de parejas

Hay una camioneta con patente uruguaya estacionada en la puerta. En el interior de la vivienda se percibe movimiento. Tras las rejas, una de las puertas del garage está abierta: adentro, delante de una maraña de cajas y objetos amontonados, se distinguen una moto de baja cilindrada y una cortadora de césped. No hay timbre pero hay cámaras: aparece un empleado y se va. "Un periodista", dice sin procurar intimidad en el diálogo. Aparece el encargado, se niega a responder preguntas y se va. De fondo se ve una pileta que antes no estaba y en el frente se consigna un cambio sustancial.

La mansión swinger ya no se llama más "Gypsy Queen" -la traducción al inglés de "Reina Gitana"- ni tiene tipografías doradas sobre fondos negros. Las letras fileteadas del portón de ingreso ya no están. Su nueva denominación luce en un cartel blanco con letras negras, sin la decoración floral que antes la presentaba. La casa se llama ahora "Flor de Liz" y en el cartel dibujaron dos figuras heráldicas.

La casa hoy está habitada y, a diferencia de los anteriores inquilinos, dispone de una pileta en condiciones
La casa hoy está habitada y, a diferencia de los anteriores inquilinos, dispone de una pileta en condiciones

La costosa vivienda, ubicada sobre la calle Curupay entre Los Espinillos y Los Arrayanes en el fastuoso barrio Beverly Hills de Punta del Este, se purificó. Expropiaron el estilo Versace, refinaron las leyendas, remodelaron la finca en el interior y en la fachada, levantaron empapelados, decorados, pisos, reconstruyeron paredes y techos internos, reemplazaron elementos decorativos de reminiscencias no deseadas. La intención de sus dueños es exonerar a la propiedad de su pasado, eximirla y liberarla del voltaje sexual que quedó impregnado en su atmósfera.

Construida sobre un terreno de 1.049 metros cuadrados, la mansión se compone de dos casas, que en total tienen diez dormitorios y diez baños
Construida sobre un terreno de 1.049 metros cuadrados, la mansión se compone de dos casas, que en total tienen diez dormitorios y diez baños

El lavado de imagen pretende quitarle cada vestigio de su historia y convertirla en "una casa de familia", con una estética más sobria y menos sugestiva. Actualmente está habitada por una familia brasileña: se desconoce si son sus propietarios, el multimillonario brasileño Ronosalto Pereira Neves y su esposa Nayla Micherif, la miss Brasil edición 1997, responsables de conducir las reestructuraciones edilicias y espirituales de la residencia.

La ex mansión swinger está ubicada en el corazón de un prestigioso barrio de Punta del Este, donde se encuentran las propiedades más caras del balneario
La ex mansión swinger está ubicada en el corazón de un prestigioso barrio de Punta del Este, donde se encuentran las propiedades más caras del balneario

"Gypsy Queen" había sido el hogar de dos amigas que celebraban con cierta asiduidad fiestas sexuales con intercambios de parejas. Vecinos del barrio recuerdan ver los sábados por la noche una larga fila de autos estacionados en la puerta que no se correspondían con los movimientos que ocurrían en el interior de la vivienda: el silencio y la serenidad de un hogar que había recibido muchas visitas era sospechoso.

“Enclavada en el corazón de Beverly Hills, el barrio más glamoroso de Punta del Este y de América del Sur, es el mejor camino entre el deseo y la conquista”, sostenía en la publicación de una inmobiliaria
“Enclavada en el corazón de Beverly Hills, el barrio más glamoroso de Punta del Este y de América del Sur, es el mejor camino entre el deseo y la conquista”, sostenía en la publicación de una inmobiliaria

La verdad empezó a revelarse el 9 de julio de 2018. Un joven transportó desde Montevideo hasta el ingreso de Punta del Este a dos personas. Las esperó en el mismo lugar donde las había dejado, entre las paradas 41 y 42 de la Playa Mansa: no iban a tardar demasiado. En la terminal del balneario el ex jardinero de la mansión se encargó de llevarlos hacia la entrada de un edificio en la avenida Lavalleja y la calle Solís. Las dos personas se bajaron del vehículo y tocaron el timbre del departamento donde vivía el profesor de inglés Edwar Vaz Fascioli. Le comentaron que tenían información sobre su hija, le mintieron diciéndole que había sufrido un accidente. Cuando los hizo ingresar al hall de entrada, lo ejecutaron de un balazo. Huyeron primero en el móvil del ex jardinero y luego en el auto que los había traído de Montevideo. Eran sicarios.

Lo que sucedió después del asesinato es historia conocida. El caso desató códigos del circuito swinger en Punta del Este: pasiones, lujuria, consumos en exceso, proxenetismo, entramado político, prostitución VIP, secretos de la alta sociedad. El primer detenido fue el empleado de la finca. Cuando lo aprehendieron, quebró el pacto de silencio: comprometió a Lulukhy Moraes, una mujer que vivía en una mansión donde él hacía trabajos de mantenimiento. En su testimonio ante la justicia, confesó que la mujer a la que llamaba "Lulú" le había pedido que pasara a buscar a dos hombres (uno de ellos iba a tener un saco negro) para llevarlos a la casa del profesor. La persona a la que mataron de un tiro en la frente era su ex marido.

Lulú negaba su vínculo gitano pero su padre era conocido como el “príncipe internacional de los gitanos”. La suite principal de la vivienda se llamana “Lulukhy”
Lulú negaba su vínculo gitano pero su padre era conocido como el “príncipe internacional de los gitanos”. La suite principal de la vivienda se llamana “Lulukhy”

"Me pidió que el lunes no le falle. Que venían dos muchachos de Montevideo para darle un susto a su ex marido", afirmó el jardinero según consignó el diario uruguayo El País. En su declaración contó que no le había parecido sospechoso el plan, porque las conversaciones que Lulucky tenía con Vaz no eran en buenos términos. Tenían dos hijos producto de un matrimonio que se extendió entre 1997 y 2016. Se conocieron cuando Lulú tenía 14 años y Vaz era su profesor de inglés. Él vivía en un modesto departamento y ella en una mansión en el barrio más coqueto del balneario más top de Sudamérica.

El sábado 20 de julio, once días después del asesinato, la policía detuvo a "Lulú" en su residencia. Negó las acusaciones y acusó a su ex marido, difunto ya, de proxenetismo, de obligarla a prostituirse y a consumir drogas. El abogado del fallecido, Martín Etcheverry, introdujo en la causa un hipotético móvil del crimen: tres días atrás el profesor había elevado una demanda contra su ex esposa por supuestas maniobras fraudulentas para adulterar bienes gananciales en un acuerdo de divorcio que se estimaba en un millón y medio de dólares.

Las habitaciones eran temáticas: se llamaban Ferrari, Leopardo, Golden, Princess, Cristoforo Colombo, Classic, Winnie the Pooh, Green y Versace. Cada uno tiene a su vez un baño con ducha escocesa, sauna e hidromasaje
Las habitaciones eran temáticas: se llamaban Ferrari, Leopardo, Golden, Princess, Cristoforo Colombo, Classic, Winnie the Pooh, Green y Versace. Cada uno tiene a su vez un baño con ducha escocesa, sauna e hidromasaje

Lulucky no vivía sola en esa casa sino con Leticia Giachino. Fue ella quien invitó a su amiga Lulú (ella la bautizó su "socia de la vida") y a su pareja, por entonces el profesor Vaz, a que vivieran en la finca.

La lujosa y refinada propiedad se compone de dos casas con diez dormitorios, diez baños, piscina, gimnasio, jacuzzi y lugar para cuatro garages
La lujosa y refinada propiedad se compone de dos casas con diez dormitorios, diez baños, piscina, gimnasio, jacuzzi y lugar para cuatro garages

En esos años se desarrollaron las fiestas swingers que terminaron de asignarle un nombre mediático a la propiedad. Con el caso explotando en los medios, se la empezó a conocer como "Mansión Swinger" o "Mansión del Sexo". Pero en verdad, desde 2012 que la propiedad ya no pertenecía a Leticia: se la había vendido a un magnate brasileño en 1,4 millones de dólares. Aunque el nuevo dueño la contrató para que continuara administrando la vivienda.

La mansión se construyó en 2004 y en 2014 fue vendida a un magnate brasileño en 1,4 millones de dólares, una cifra muy por debajo de los valores estimados
La mansión se construyó en 2004 y en 2014 fue vendida a un magnate brasileño en 1,4 millones de dólares, una cifra muy por debajo de los valores estimados

De acuerdo a información que precisó la periodista uruguaya y especialista en el caso Laura da Rocha, cuando los dueños se enteraron del escándalo que asociaba a su propiedad con la ejecución de un ex inquilino, decidieron despedir a Leticia, días después de que Lulú quedara detenida en carácter de imputada del delito de homicidio por ser considerada autora intelectual del crimen. Leticia también está con prisión preventiva acusada de haber participado en el asesinato: la fiscal Silvia Naupp le imputó un delito de homicidio especialmente agravado por la premeditación.

Vecinos del lugar recuerdan ver mucho movimientos de autos los sábados por la noche. Sus propietarios quieren desterrar ese pasado sórdido
Vecinos del lugar recuerdan ver mucho movimientos de autos los sábados por la noche. Sus propietarios quieren desterrar ese pasado sórdido

Ambas estaban presas en el establecimiento Las Rosas, el centro penitenciario del departamento de Maldonado, hasta que trasladaron a Lulucky a una prisión en Montevideo. En la causa hay cinco personas formalizadas (la figura jurídica en la que un juez de garantía formaliza el proceso penal de una persona y define si será sometida o no a juicio): las dos amigas más Mauro, nueva pareja de Lulú y detenido como co-autor de un homicidio especialmente agravado por la premeditación, el ex jardinero, indicado como cómplice, y el joven dueño del auto que llevó a los sicarios desde Montevideo hasta Punta del Este.

“Flor de Liz”: el nuevo nombre de la vieja mansión swinger en el barrio más coqueto de Punta del Este (Fotos Marcelo Umpiérrez)
“Flor de Liz”: el nuevo nombre de la vieja mansión swinger en el barrio más coqueto de Punta del Este (Fotos Marcelo Umpiérrez)

Este último ahora goza de prisión domiciliaria porque tras ser investigado, pudo comprobarse que solo prestó su auto y que jamás tuvo conocimiento del delito que iba a perpetrarse. Ninguno de los detenidos confesó su culpabilidad: todos negaron haber participado del crimen. Hasta el momento las imputaciones son primarias en virtud de testimonios y pruebas que se han recabado. Mientras la fiscalía continúa las investigaciones para dar con los autores materiales del asesinato, dispone de más de un año para anunciar una nueva audiencia.

"Gipsy Queen" es un nombre que ya no está en el lugar donde nació. Solo queda en los medios, en la justicia y en el imaginario colectivo. Desde principios de diciembre del año pasado, la casa se llama "Flor de Liz": supone la representación simbólica de un lirio, fue estandarte en la realeza francesa, en religiones dispares, en la masonería, en la alquimia y hasta en el movimiento scout. Puede caracterizar una serie de valores nobles: honor, soberanía, lealtad. También pureza.

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Ezeiza, la “masacre” que no fue

Una lucha por el control del palco que derivó en enfrentamientoSe ha impuesto una versión simplista de los años 70, relatada por ex dirigentes montoneros como Miguel Bonasso, Horacio Verbitsky y otros, cuyo desarrollo puede sintetizarse de este modo: "Nosotros fuimos los que más luchamos para traer a Perón y él cuando llegó nos traicionó, se alió con los malos (sindicalistas y otros) nos persiguió y nos echó de la Plaza". En síntesis, la historia de un tercer Perón fascista que viene a convalidar la teoría de los viejos izquierdistas que en 1946 se aliaron al embajador norteamericano Spruille Braden para enfrentar al "nipo-nazi-fascismo" peronista. Otros autores de cuño liberal, aunque critican a la guerrilla montonera, coinciden con ellos que el malo de la película fue Perón. Terminan compartiendo la versión del mismo Jorge Videla de que "la Triple A fue una creación directa de Perón", y de que la represión ilegal "no fue idea de las FFAA sino del propio gobierno peronista".Y, en esa versión de la historia, se cruzan y coinciden los Bonasso y Verbitsky con el genocida Jorge Rafael Videla. La guerrilla necesita ese argumento para justificar sus gravísimos errores políticos y los genocidas para descargar sus culpas.La multitudinaria concentración en EzeizaMi libro La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Perón está dedicado íntegramente a desmontar esta versión simplista de una historia de buenos y malos. Con la particularidad de que está basado en el testimonio de 50 militantes del bando de los "buenos", o sea, ex guerrilleros que lucharon hasta 1973 por el retorno de Perón. Allí explico en detalle los sucesos del 20 de junio en Ezeiza que trataré de sintetizar brevemente aquí.En el relato montonero, el “ajusticiamiento” de Rucci fue para vengar la “Masacre de Ezeiza”Hace poco alguien dijo que el Pacto Social de Perón en 1973 fue una idea genial. Pacto que tenía dos soportes: Jose Ber Gelbard, por el sector empresario, y José Ignacio Rucci, por la CGT. Habría que decir que asesinar a Rucci dos días después de que Perón ganase por el 62 por ciento de los votos no fue un acto justiciero por parte de Montoneros, sino uno de los errores más gruesos de su historia, error que los llevó a enfrentar a Perón muchos meses antes de que el General los tratase de "imberbes" en la Plaza.Y aquí empalma el relato montonero con los hechos de Ezeiza. El "ajusticiamiento" de Rucci fue para vengar la "Masacre de Ezeiza". La descripción sucinta de los hechos es la siguiente: para recibir al General Perón en su retorno definitivo a la patria, se convocó un acto, en un palco montado en cercanías del puente 12 de la autopista Richieri. Cerca de 3 millones de personas se dieron cita desde muy temprano. Pero lo que iba a ser una fiesta esperada durante 18 años se transformó en una enorme frustración.Cerca de las 14 horas, en la parte posterior del palco se generó un tiroteo entre el grupo de custodia y una gruesa columna de Juventud Peronista identificada con FAR y Montoneros. El saldo de los enfrentamientos fue de 13 muertos y un número indeterminado de heridos.Los titulares de los principales diarios no mencionaban las palabras masacre o matanza sino: "Enfrentamientos entre grupos armados". Sin embargo FAR y Montoneros, denunciaron que había sido una emboscada preparada por los sectores de la ortodoxia peronista, que se convirtió en una matanza. Lo sugestivo es que sólo mencionaban dos o tres nombres de militantes asesinados. El mito de la "masacre" se agigantó con el tiempo y hoy casi nadie discute ese paradigma.En Ezeiza -como en muchos otras concentraciones de este tipo- hubo una disputa por copar el acto, movilizando grandes columnas para llegar con sus carteles lo más cerca posible del palco. Y sin dudas los ganadores fueron las columnas movilizadas por FAR y Montoneros que llegaron a posicionar sus carteles a pocos metros. El ex coronel Jorge Osinde se hizo cargo de la seguridad del palco, desplazando a las policías federal y provincial. Para ese fin constituyó un grupo de unos trescientos "pesados" con gente de la CNU (Concentración Nacional Universitaria), del CdO (Comando de Organización), custodios sindicales y ex militares peronistas. Un grupo variopinto de personajes de pocas luces, pero con vocación de "caza zurdos". Los proveyó de armas cortas y largas con directivas poco claras respecto en qué caso usarlas.En las columnas montoneras, identificados con brazaletes de colores diferenciados, marchaban grupos de militantes portando armas cortas de "defensa personal" . El propio Mario Firmenich calculó que serían unos cinco mil cuadros de JP armados "solo con armas cortas". Esta frase se destaca en todos los relatos como si las "armas cortas" fuesen un adorno o una banderita en la mano. Imaginemos entonces, un acto multitudinario con tres millones de personas, donde hay 300 locos en el palco fuertemente armados, y cinco mil jóvenes mezclados entre la gente provistos de armas cortas, pujando por ver quién pone los carteles más cerca. Un cóctel explosivo al que sólo le hacía falta una chispa para derivar en caos. Esto fue lo que sucedió a espaldas del palco, cuando una gruesa columna con carteles de FAR y Montoneros intentó pasar por detrás para posicionarse a la derecha del palco, lo que fue interpretado por los custodios como el intento de tomar el palco por asalto. Primero fueron insultos y empujones, luego cadenazos, hasta que alguien tiró el primer tiro y se desató el pandemonio. Lo que siguió fue una enorme confusión en la que nadie tenía claro quiénes ni contra quién disparaban.De los 13 muertos en la refriega, cuatro pertenecían a la JP: Horacio "Beto" Simona de Montoneros, Antonio Quispe de las FAR, Hugo Oscar Lanvers de la UES y Raúl Obregozo de la JP La Plata. Entre los custodios del palco las víctimas fueron tres: el capitán RE del ejército Máximo Chavarri, y los militantes del CdO: Rogelio Cuesta y Carlos Domínguez . Los otros 6 fallecidos no fueron reivindicados como militantes de ningún sector lo que indica que serían simples asistentes al acto. Los hechos hablan por sí mismos. Si de semejante despliegue de armas hubo cuatro muertos del sector FAR y Montoneros y tres muertos de los custodios del palco, es forzado caracterizar como emboscada y masacre. En todo caso habrá sido un enfrentamiento desigual donde ambos bandos pagaron su costo en vidas. La confusión e impericia de los custodios del palco fue tan grande que los llevó a atentar contra quienes serían de su propio bando. Es el caso los ocho torturados en el hotel de Ezeiza por la gente de Osinde: ninguno integraba las filas de la JP . Dardo José González y Luis Pellizon pertenecían a la UOM de Campana. Alberto Formigo y Tomás Almada, al sector ortodoxo de la juventud. Raúl Alberto Bartolomé, agente de la policía de Mendoza, llegó a Ezeiza con la CNU y relata que "me llevaron al hotel de Ezeiza y me torturaron, con Ciro Ahumada dirigiéndolos".La foto más simbólica de EzeizaSi existe una foto que simboliza los hechos de Ezeiza, es la del joven de pullover claro, izado al palco desde los pelos. Esa imagen se presenta como prueba irrefutable, de la agresión de que fueron víctimas los militantes de FAR y Montoneros. Sin embargo, en el año 2010, el investigador y escritor Enrique Arrosagaray logró descubrir y entrevistar al joven de la foto. Se llama Juan José Rincón, vive en Dock Sud. Era militante en la Juventud Peronista de la República Argentina ("Jotaperra"), de la ortodoxia peronista, y concurrió a Ezeiza, con la columna de Herminio Iglesias.Entre los testimonios de La Lealtad es muy clara Marcela Durrieu, ex militante montonera y participe de la refriega, cuando analiza lo sucedido : "No sé cómo empezó el tiroteo, pero un enfrentamiento, por grave que sea, no es lo mismo que una masacre y no es cierto que los montoneros habían concurrido desprevenidos y no imaginaran un posible enfrentamiento. Y esto no es de ninguna manera una disculpa a los hijos de puta de Osinde y compañía, pero si lo realmente importante era el encuentro de Perón con su pueblo, la respuesta debió ser facilitarlo, independientemente de quien custodiara el palco, y asegurar que no hubiera incidentes. Me detengo en esto, porque Ezeiza fue una excusa perfecta para comenzar la estrategia de victimización y enfrentamiento frontal con el peronismo y con Perón. La insistencia en destacar que había sido una emboscada, en asignarse todos los muertos y heridos, en magnificar los hechos y en diluir la trascendencia de la imposibilidad del descenso de Perón fueron una política dirigida a convencer al país y a la tropa propia de la condición de víctimas. La Conducción [de Montoneros] tenía resuelto, o consideraba irremediable el enfrentamiento con Perón, desde el día en que quedó claro el regreso, sólo faltaba resolver el momento y la forma y, supongo que consciente o inconscientemente, el inicio fue Ezeiza"El autor es escritor. Su último libro es "Salvados por Francisco", Ediciones B 2019Seguí leyendo:Aldo Duzdevich: "Durante la dictadura, Bergoglio arriesgó mucho más que los que lo critican"Peronismo o kirchnerismo

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