El último y conmovedor adiós a un héroe de Malvinas

La trompeta hizo sonar las tristes notas del Silencio de Gloria. Era el adiós final al héroe. El féretro envuelto en la bandera argentina, con su sable y su gorra, estaba precedido por un retrato en blanco y negro del soldado caído en Malvinas.

Los oficiales de la Fuerza Aérea mantenían la posición firme, la mirada al frente, sus manos derechas rígidas sobre la sien en el eterno saludo de honor por el hombre que había dado su vida por la Patria.

El homenaje al capitán post mortem Luis Darío José Castagnari estuvo cargado de emoción, lágrimas contenidas, abrazos reparadores. Todos los que se acercaron al cementerio Parque Perpetual esta mañana para acompañar a su viuda, María Cristina Scavarda, conocían la historia de su lucha para lograr traer el cuerpo de su marido desde las Malvinas hasta Río Cuarto, para que pudieran descansar en paz junto a los de su pequeño hijo Gustavito, muerto a los tres años de cáncer.

Ése había sido el último deseo del comando antes de partir hacia la guerra, el 1 de abril de 1982: "Si no vuelvo quiero que traigas mi cuerpo y me entierres junto a Gustavito", le había pedido a su mujer.

María Cristina, junto a dos de sus hijos, Martín y Roxana (Thomas Khazki)
María Cristina, junto a dos de sus hijos, Martín y Roxana (Thomas Khazki)

Luego de años de peregrinar, María Cristina pudo cumplir aquella promesa que le hizo al despedirlo para siempre. Ayer, a las seis y media de la tarde, los restos del oficial -muerto durante un bombardeo inglés a Puerto Argentino y mientras intentaba proteger a sus hombres- llegaron a Río Cuarto. El traslado marcó un hecho histórico: es la primera vez que se trae al continente el cuerpo de un soldado enterrado en Darwin.

Esta mañana, a las once en punto, "El Furia" Castagnari fue despedido con honores. Martín y Roxana, dos de sus hijos -los otros dos hermanos, Guillermo y Walter debieron regresar a sus destinos ya que son militares-, se emocionaron hasta las lágrimas por ese padre que apenas conocieron: "Éramos muy chiquitos, pero tenemos fuertes recuerdos de él. Pasó mucho tiempo pero finalmente lo tenemos entre nosotros. No ocurrió como hubiésemos deseado, pero la familia está otra vez toda junta".

La ceremonia comenzó a las 11 de la mañana en la capilla del Parque Perpetual (Thomas Khazki)
La ceremonia comenzó a las 11 de la mañana en la capilla del Parque Perpetual (Thomas Khazki)

María Cristina, que hasta ayer se había mostrado fuerte y entera, hoy sintió el peso de la ausencia, los años en que extrañó al único hombre que amó en su vida, su lucha para sacar adelante la familia trabajando de sol a sol, la búsqueda desesperada de cada detalle que le permitiera conocer los minutos finales de la vida de su esposo ("cómo murió? ¿quién estaba con él? ¿sufrió?").

La viuda del capitán acaricia el féretro con los restos de su marido (Fuerza Aérea Río Cuarto)
La viuda del capitán acaricia el féretro con los restos de su marido (Fuerza Aérea Río Cuarto)

Hoy, cuando dejó el ataúd en el crematorio, la mujer percibió que las piernas apenas podían mantener su cuerpo. Había organizado, amable, un espacio para hablar con todos los periodistas. No pudo ser. "La señora se descompensó", informó una vocera de la fuerza. En un salón del cementerio, Cristina tomó fuerzas solo para caminar hasta el auto que la llevaría a su hogar.

"Cumplí con él y siento paz", había dicho. "Voy a llevar sus cenizas y las voy a desparramar junto a las de Gustavito en el cinerario de la Parroquia Sagrado Corazón, donde nos casamos hace ya casi 45 años", había detallado poco antes. Pero hoy ya casi no pudo hablar. La emoción que había contenido durante tantos años abrazó su cuerpo. Y entonces dejó caer sus lágrimas frente al féretro del hombre de su vida.

Monseñor Adolfo Uriona y el párroco Carlos Juncos (Thomas Khazki)
Monseñor Adolfo Uriona y el párroco Carlos Juncos (Thomas Khazki)

Monseñor Adolfo Uriona, acompañado por el párroco Carlos Juncos, dijo: "Bendeciré a Luis y también a su familia que lo llora, porque el consuelo viene solo de Dios".

El sacerdote, luego, leyó pausadamente el Evangelio según San Juan.

"Cuando Jesús llegó se encontró con que Lázaro estaba sepultado hacía cuatro días. Muchos judíos habían ido a consolar a Marta y a María por la muerte de su hermano. Al enterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro: 'Señor, si hubieras estado aquí mi hermano no habría muerto. pero yo sé que aun ahora, Dios te concederá todo lo que le pidas'. Jesús le dijo: 'Tu hermano resucitará'. Marta le respondió: 'Sé que resucitará en la resurrección del último día'. Jesús le dijo: 'Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás ¿Crees esto?'".

El sable y la gorra del capitán Castagnari (Thomas Khazki)
El sable y la gorra del capitán Castagnari (Thomas Khazki)

El silencio se hizo denso, como si nadie respirara. "Si tenemos Fe cristiana creemos que el sentido de nuestra vida es la resurrección. Y Cristina, Luis, sus hijos, y todos nosotros nos vamos a reencontrar", siguió el religioso. La viuda de Castagnari apretó entre sus manos el rosario de la Virgen de San Nicolás que siempre la acompaña.

"Cuando vemos cuánto luchó Cristina para cumplir con lo que él le pidió, sabemos que eso solo es posible por amor. Y debemos preguntarnos: ¿un amor así va a terminar? No, ese amor perdura y seguirá así en la vida eterna", concluyó Uriona.

Solo unas horas antes, cuando volaba junto a Infobae trayendo el cuerpo de su marido desde Comodoro Rivadavia hasta su ciudad, María Cristina, en la intimidad del pequeño avión de American Jet, había confesado: "Todavía sigo enamorada de Luis".

La emoción de la familia (Thomas Khazki)
La emoción de la familia (Thomas Khazki)

Emocionada, contó su historia de amor: "Nos conocimos en un ómnibus Colta, viniendo de Córdoba a Río Cuarto. Yo estaba estudiando bioquímica y él estaba en el cuarto año para egresar de cadete de la Escuela de Aviación. Luis no tenía boleto, entonces se ubicó en el último asiento pensando que allí nadie se iba a sentar. Pero yo tenía el número 41 y tuvo que viajar parado. Nos miramos mucho. A mí me encantó. Empezamos a conversar. Su hermana había ido a mi colegio, pero nunca nos habíamos cruzado, y yo era amiga de una de sus primas. Cuando nos bajamos, me invitó a tomar un café, pero le dije que no podía porque tenía que ir a visitar a mis padres. El domingo, antes de volver a la Escuela, pasó por mi casa. Y me pidió seguir viéndonos. Un año y diez meses después nos casamos. Fue amor a primera vista".

Los miembros del GOE escoltaron al héroe (Thomas Khazki)
Los miembros del GOE escoltaron al héroe (Thomas Khazki)

Los diecinueve músicos de la banda militar tocaron suavemente Más cerca Oh Dios de tí mientras seis soldados del GOE cargaron el féretro sobre sus hombros. Una procesión acongojada, siguió con paso lento el trayecto hasta el crematorio.

La viuda y su hija Roxana reciben la bandera que cubrió el féretro de Luis Castagnari (Fuerza AéreaRio Cuarto)
La viuda y su hija Roxana reciben la bandera que cubrió el féretro de Luis Castagnari (Fuerza AéreaRio Cuarto)

A María Cristina la rodeaban Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos, el jefe del Estado Mayor de la Fuerza, brigadier general (VGM) Enrique Víctor Amrein, el subjefe del Estado Mayor, brigadier mayor Gustavo Testoni, el secretario general de la Fuerza, brigadier Fabián Otero, y el brigadier (R)Julio Brower de Koning -gran amigo de Castagnari y quien estuvo junto a él en la guerra hasta el trágico final.

"Debemos rescatar el temple de aquellos que, sin saber cómo terminará su historia, quieren ser recordados por haber luchado hasta el final y jamás haberse dado por vencidos", dijo el Amrein luego del toque de silencio.

La familia, el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, brigadier general (VGM) Enrique Víctor Amrein  y Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos (Thomas Khazki)
La familia, el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, brigadier general (VGM) Enrique Víctor Amrein y Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos (Thomas Khazki)

"Para un soldado poder acompañar los restos de un camarada es un honor. Luis Castagnari es un ejemplo de valores. Cumplir con el deber fue el motor en las horas decisivas que le tocó vivir. No es valiente quien no tiene miedo, sino quien pese a ello sigue adelante con su misión y su ideal", siguió.

"Uno no lucha porque odia lo que tiene adelante; uno lucha porque ama lo que tiene atrás", concluyó emocionado el militar.

Los soldados del GOE llevan el féretro hasta el crematorio (Thomas Khazki)
Los soldados del GOE llevan el féretro hasta el crematorio (Thomas Khazki)

Hubo aplausos y lágrimas en el cierre del homenaje. La bandera que cubría el féretro fue doblada con devoción. El hijo del caído la abrazó contra su pecho. La ceremonia llegó a su fin.

Emocionada, a paso lento, María Cristina Scavarda fue dejando atrás el féretro de su esposo. "Cumplí", le dijo en voz baja. "Lo lograste", presintió que él le respondía .Y ya no se sintió sola.

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Se puede incluso pedir en el lugar y comerlo en las mesitas compartidas o también en el patio externo que ofrecen.El sector de restaurante además de contar con mesas clásicas también tiene boxes íntimos y la decoración ofrece tonalidades verdes y aguamarinasEl coqueto restaurante de Costanera busca imponer un estilo trendy para competir con los otros locales gastronómicos de la zona, tanto con el mobiliario elegido y con la ambientación que seleccionaron para agasajar al comensal.En una de las primeras entradas al restaurante está el sector del take away, donde el menú es completamente diferente al que se sirve en el restaurante. Ofrece desde hamburguesas dobles hasta sándwiches de salchicha parrillera, papas fritas, rabas, pizzas y buñuelos, todo para llevar.La barra del take away. Con menú y carta diferente. Ahí se pueden encontrar sándwiches que no aparecen en el menú del restaurantePara quienes reserven dentro del restaurante tienen la posibilidad de escuchar la música que pasarán los DJ´s más aclamados locales y visitas internacionales . La música es un factor muy importante para que acompañe siempre un buen plato de comida y la salida sea completa.Enero cuenta con un patio externo con un importante deck. Ahí abundan para lograr un ambiente de reunión y distendido mesas altas, sillones y camastros. Es un patio convertido en jardín, en cuyo centro se erige un árbol de más de cien años y aparece una barra de tragos de autor que rubricará el disfrute de la buena música.Cada noche, un DJ musicaliza los distintos ambientes de Enero. El concepto de ambiente, buena gastronomía y tragos de autor representan las claves del lugar.Deck con vista al río, camastros y una barra increíble construida alrededor de los árbolesEste es un proyecto que soñaron siete amigos, hoy devenidos socios. Tres de ellos -Quique Yafuso, Tucho Mancini y Cabito Massa Alcántara- con experiencia en el mundo de la gastronomía; y el cuarto, Luigi Ghidotti en el mundo de la publicidad, se juntaron inicialmente y sumaron para emprender esta nueva aventura a Diego Rosigñolo, Roco Sueiro y Toto Lafiandra. "Queremos que sea como estar de vacaciones todo el año", afirmaron en diálogo con Infobae el día de la inauguración. "Queremos principalmente que cuando cada comensal venga se lleve la sensación de que tenga la pulsera en la mano de un hotel de 5 estrellas, buena música, excelente coctelería y calidad en la comida", puntualizó Cabito.Una exclusiva barra de tragos no falta en Enero. Diseñada por Sebastián Atienza, los cocktails son de autor y se pueden pedir en ambas barrasLuigi Ghidotti se encargó de la parte más estética y dijo: "Lo que nos pasó es que amamos esta zona, está subvaluada y lamentablemente no está explotada. En otras partes del mundo eso sería el Mediterráneo y nosotros quisimos darle al restaurante lo que el río se merece".En cuanto a la cocina Cabito explicó: "Queremos mantener lo simple pero le damos mucha importancia a las guarniciones, vamos a ir detrás del producto de estación, cariño en las ensaladas, a los vegetales, en sus cocciones, tenemos un horno de barro donde hacemos una pizza que tiene un levado a 72 horas con una harina que es 100% digerible".El salón interior cuenta con una cava de vinos y dos barras, una interna y otra externa."Hay opciones aptas para celíacos, con un lugar especial con freidoras y ollas aparte. También opciones vegetarianas y veganas. Tanto en el menú de comidas como en los postres", agregó Ghidotti.Tucho Mancini aseguró que la milanesa de cuadril será seguramente uno de los platos preferidos del lugar.Enero ofrece platos aptos para vegetarianos, veganos y celíacos"Vamos a hacer el volcán de chocolate pero con chocolate belga de 72% cacao. Las ribs son muy buenas y los langostinos son del tamaño de un celular. Tratamos de bajar la cantidad de fritos pero igualmente vas a encontrar unas papas fritas, algo bien hecho y cuidado", agregó Cabito.La carta de tragos fue diseñada por Sebastián Atienza. Además van a ofrecer cerveza tirada, smoothies y bebidas sin alcohol. Tienen tres barras, una en el salón interno, otra en el patio externo y otra en la terraza con vista al Río de la Plata. Todas ambientadas.Apuestan a una coctelería de autor con tragos únicos y ricos. Spritz, con jugo de naranja uno de los favoritos de la nocheGhidotti, encargado de la parte de diseño, dijo: "Tenemos un deck y una terraza que ningún local que está en costanera lo tiene. Están todos construidos mirando de espaldas con vidrios polarizados que no ves el río, nosotros quisimos hacer todo lo contrario".La terraza con vista al Río de la Plata, la vedette del restaurante. Con barra arriba, más mesas y sillones con almohadones"Podés venir con la bici, con tu mascota, tenemos estacionamiento tenemos todo para que la experiencia sea completa. El take away estará abierto desde las 12 del mediodía hasta la 1 de la madrugada y el restaurante de domingo a jueves desde las 12 hasta las 00 y sábados y domingos hasta las 1, los lunes está cerrado", finalizaron los amigos y ahora también socios.Fotos: Manuel CortinaSEGUÍ LEYENDO:Con espacio coworking y patio gastronómico: cómo es por dentro el Mercado de San NicolásDoHo: gastronomía ecléctica, café barista y más en el nuevo barrio foodie porteño

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