El debate por el uso de nuevas tecnologías cobra protagonismo en el último día de Aapresid 2018

El encuentro anual de los productores de siembra directa finaliza hoy en Córdoba. El debate por las nuevas tecnologías y la actualidad nacional, acaparó la atención de todos los asistentes

El encuentro anual de los productores de siembra directa finaliza hoy en Córdoba. El debate por las nuevas tecnologías y la actualidad nacional, acaparó la atención de todos los asistentes

Los hombres de negocios vinculados al campo que participan del Congreso Aapresid 2018 analizan en Córdoba cuestiones tales como el desarrollo de las nuevas la tecnologías, las reuniones que comienzan en Diputados por la nueva Ley de Semillas y las buenas perspectivas que genera una nueva campaña agrícola, luego de una cosecha tan complicada por los efectos de las malas condiciones climáticas.

La reunión anual de los productores de siembra directa concentró el temario de las charlas en cómo combatir las malezas, el manejo de sistemas no solo en la agricultura, la certificación de todos los procesos de producción, el cuidado del suelo y el agua, entre otros temas.

En la semana Agtech, que tuvo actividades en Capital Federal, Rosario y Córdoba, se profundizó el debate sobre cómo generar cada vez más emprendedores que desarrollen nuevas tecnologías. Hubo presencia de funcionarios nacionales, exponiendo como el Estado colabora para cumplir dicho objetivo.

También hubo un espacio para charlas sobre el cuidado del medio ambiente, las buena prácticas agrícolas, el uso de los drones y censores, "en realidad buscamos con un evento de estas características, demostrar que tranqueras hacia adentro el productor agropecuario está haciendo muy bien las cosas", comentó un integrante de Aapresid.

Actualidad nacional

Pero en esta semana tan especial para el mundo de la política y del empresariado, en el momento del break, las charlas entre los asistentes al evento giraron en torno a los alcances de la causa por los cuadernos de Oscar Centeno, una denuncia que salpica a un sector de los empresarios y a funcionarios del gobierno anterior.

"Sería una gran desilusión para la gente que esto pase y luego no suceda nada, que termine ahí. Creo que todos tenemos posibilidad, si nosotros pudimos arrancar con nuestra empresa en un garage y llegar hoy a contratar 450 personas y facturar USD 130 millones. Hay que tener reglas claras y con igualdad. No me molesta competir. La esencia del desarrollo es la competencia pero no me gusta cuando unos juegan con cancha, referí o tiempos distintos. Eso no me gusta y me molesta mucho. Es la Argentina que no queremos", comentó Ricardo Yapur, integrante de IDEA y titular de la empresa Rizobacter en diálogo con Infobae.

En Idea tenemos una generación de gente joven que esto le venía viendo. Hay una generación de gente nueva que viene con nuevas ideas. Hay que dar vuelta la página y dejar atrás la Argentina vieja

El debate por las nuevas tecnologías y la actualidad nacional, acaparó la atención de todos los asistentes

El debate por las nuevas tecnologías y la actualidad nacional, acaparó la atención de todos los asistentes

Sobre el momento actual del sector agropecuario, Yapur dijo: "El productor comenzó a olvidarse de la sequía cuando empezó a sembrar trigo. Y eso se observa en la cantidad de trigo que se sembró, aunque había precio, condiciones de humedad y condiciones para vender. Hay gente que piensa en la caja en diciembre y otros ya en la sustentabilidad de los suelos. Pero los insumos de mejor tecnología fueron los primeros que se vendieron".

"Soy una persona optimista. A pesar que la gente dice que el campo se ganó el mote de llorón, el productor agropecuario es optimista, ya que se anima a invertir USD 500 por hectárea para sembrar trigo, maíz o soja y esperando seis meses para ver qué pasa", subrayó el empresario.

Campaña de trigo

Ya es una realidad que el campo se está encaminando a una muy buena campaña de trigo. El informe de ayer de la Bolsa de Comercio de Rosario, está proyectando un aumento de la intención de siembra de 138.000 hectáreas, pasando de 6.180.000 a 6.320.000 hectáreas. Y si se tiene en cuenta los niveles de productividad unitaria de los últimos años, y con un clima favorable, la producción 2018/2019 podría dejar un nuevo record histórico de 21.000.000 de toneladas.

El gobierno también espera una cosecha récord de trigo con 20,5 millones de toneladas, según lo expresado por Jesús Silveyra, subsecretario de Mercados Agropecuarios de la Nación, una cifra que dista de los ya históricos 18,5 millones obtenidos en el ciclo pasado.

Por otro lado, y de cara a la próxima siembra de granos gruesos, la bolsa rosarina pronostica una siembra de maíz de 6.800.000 hectáreas, un 6% más que en la campaña anterior y con una cosecha que podría alcanzar entre 45 y 46 millones de toneladas

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La historia del trasplante de rostro que le dio una segunda oportunidad a una joven que intentó suicidarse

(Video realizado con material de cortesía de National Geographic)A los 21 años, luego de haber sobrevivido tres sin nariz, con la vista dañada y aquejada de pérdida motriz por el traumatismo cerebral que sufrió al intentar suicidarse de un disparo de escopeta a la cabeza, Katie Stubblefield se convirtió en la paciente más joven que recibió un trasplante de cara. Una operación de 31 horas en la Clínica Cleveland, de Ohio, en la que trabajaron 11 cirujanos y numerosos especialistas, Katie recuperó "la que quizá sea la parte más distintiva de nuestro cuerpo y la naturaleza misma de la identidad humana", según sintetizó National Geographic, que dedicó su nueva tapa a su historia: un rostro.Katie Stubblefield meses antes de su intento de suicidio. Ahora, con su nueva cara transplantada. (Familia Stubblefield y Martin Schoeller/National Geographic)En esos tres años los motivos que la llevaron a querer terminar con su vida —un abandono amoroso, la súbita pérdida de trabajo de sus padres, dos cirugías por sus problemas gástricos— se dejaron ver bajo una luz diferente, y sus días volvieron a tener sentido para ella. "Llegar a este punto de recuperación ha sido a veces un camino difícil de transitar, pero me siento agradecida de que haya existido un camino", dijo tras la operación, en marzo de 2017, según documentó la clínica en su sitio."Siento gratitud eterna por el cuidado que este hospital me ha dado y continúa dándome en mi viaje de recuperación y cura", agregó la joven. "Decir que mis cirujanos, médicos, enfermeros y cuidadores son 'de primera' sería quedarme corta. Y para mi donante y su familia: las palabras no pueden expresar mi valoración de este regalo increíble".Portada del National GeographicDurante dos años, National Geographic siguió a Katie, a su familia, a la familia de la donante y a los médicos de Cleveland Clinic para crear este reportaje —y también un documental— sobre la persona número 40 que recibió una cara en el mundo, y en ese mismo hospital de Ohio donde, en 2008, la investigadora Maria Siemionow completó el primer trasplante facial en Estados Unidos.Alesia y Robb Stubblefield, los padres de Katie, aceptaron con alegría que su hija quisiera mostrar la historia de la transformación de lo que llamaba su "cara de Shrek", aunque —como advirtió la revista sobre el texto de Joanna Connors y las fotos de Maggie Steber y Lynn Johnson— mucho del material es difícil de procesar. "Las fotografías de Katie antes de la operación son especialmente duras. Las imágenes de la propia intervención pueden impresionar a algunos lectores. Pero estamos contando esta historia porque es importante", señaló la directora de National Geographic, Susan Goldberg.Antes de su operación, Katie Stubblefield conoció a dos transplantados faciales, Shaun Fiddler y Connie Culp (Maggie Steber/National Geographic)"Quería que la gente supiese lo asombrosa que es esta intervención y lo bella que es la vida", explicó Katie. "En resumen, quiero ayudar a otras personas".La historia, "sobre ciencia de vanguardia", como presenta Goldberg, es también el resultado de dos tragedias. El intento de suicidio de Katie, "un disparo que le destrozó la nariz, la boca, la mandíbula, la cara, parte de la frente y casi toda la visión". Y la muerte por sobredosis de Adrea Schneider, a los 31 años.La cirugía de Katie Stubblefield llevó 31 horas (Lynn Johnson/National Geographic)La abuela de Adrea, Sandra Bennington, debió tomar la decisión extraordinaria de donar su rostro. "Fue difícil, pero pensé: 'Dios mío, una chica tan jovencita que necesita una cara. Sería maravilloso'. Simplemente me pareció que era lo debido", dijo la mujer.El relato comienza con ese rostro."La cara reposa sobre una bandeja quirúrgica. Los ojos, vacíos y ciegos; la boca, abierta, como exclamando: '¡Oh!'. Por un instante, la cara reposa con expresión pasmada. Cirujanos, residentes y enfermeros, mudos de pronto, la observan impresionados mientras profesionales médicos, como si de unos paparazzi extrañamente educados se tratase, se acercan cámara en mano para documentar el momento. La cara, ya sin riego sanguíneo, palidece. Cada segundo que pasa separada del cuerpo se asemeja más a una máscara mortuoria del siglo XIX", escribió Connors en su artículo "La nueva cara de Katie, un trasplante facial histórico".Adrea Schneider, la donante de órganos cuya cara recibió Katie (Familia Bennington/National Geographic)Frank Papay, el cirujano que la traslada desde el quirófano donde dejó de pertener a la donante hacia el quirófano donde la espera Katie, mira la cara. "Es asombroso, piensa, lo que algunas personas deciden hacer por el prójimo: donarles el corazón, el hígado, incluso el rostro". Pronuncia para sí mismo una oración de agradecimiento y lleva la cara hacia su nueva vida.Adrea donó su corazón a una mujer de 60 años; su hígado, a un hombre de 66; el pulmón derecho a una mujer de 51 años y el izquierdo a otra de 62. También donó los riñones y las córneas. El útero se dedicó a la investigación sobre infertilidad.Katie Stubblefield con sus padres, Robb y Alesia (Maggie Steber/National Geographic)Y la cara, por el financiamiento del Departamento de Defensa de los Estados Unidos (los seguros de salud no cubren los trasplantes de cara por considerarlos experimentales) fue para Katie. El Instituto de Medicina Regenerativa de las Fuerzas Armadas espera mejorar, a partir de la experiencia de esta joven, los tratamientos de militares heridos en combate.Luego de un par de docenas de intervenciones quirúrgicas que llevó su recuperación del disparo, los médicos le dijeron a Katie que podían comenzar a pensar en un trasplante de cara. Ni ella ni sus padres se habían enterado de que desde 2005, cuando Isabelle Dinoire, desfigurada por el ataque de su perro, había recibido un rostro nuevo en Francia, tal cosa era posible.Katie Stubblefield antes del trasplante (Maggie Steber/National Geographic)"La cirugía incluyó el trasplante del cuero cabelludo, la frente, los párpados superiores e inferiores, las cuencas de los ojos, la nariz, la parte superior de las mejillas, la mandíbula, los dientes, parte de los nervios faciales, los músculos faciales y la piel, con lo que se reemplazó de manera efectiva el 100% del tejido facial de la paciente", reseñó en su momento el parte médico.Katie recuperó funciones básicas como masticar, hablar y ver mejor. Le quedan por delante más cirugías y una vida de medicamentos para evitar que su sistema inmunológico rechace su rostro. "Pero también podrá salir a la calle y compartir con todos aquellos jóvenes que se ven incapaces de seguir viviendo un importante mensaje que aprendió a un precio muy alto: 'Cualquier cosa que nos pase en la vida se puede superar. La vida es un regalo precioso'", dijo a la revista.MÁS SOBRE ESTE TEMA:Entre una niña y un niño: el dramático minuto a minuto que tuvo a Perú paralizado 24 horasUn laboratorio está cada vez más cerca de crear pulmones para trasplantes en humanos

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